
El otro día mientras hacía mis deberes, la ventana de mi dormitorio se abrió sola, cuando fui a cerrarla, un fuerte viento la cerró antes que yo. Cuando fui a mirar vi un avión un tanto extraño, el avión no tenía piloto, en su lugar había un perro, del avión cayó una cuerda por la que trepé hasta llegar a bordo.




Cuando entre solo se veía un gas de color blanco, en pocos segundos me dormí, después desperté en un lugar blanco, silencioso y sin nadie más, pensé que era el fin. Estuve caminando horas y horas sin encontrar ni comida ni agua hasta que encontré a un grupo de perros y me dirigí hacia ellos, todos se espantaron al verme y uno de ellos me preguntó, ¿Cómo has podido llegar hasta aquí?.





Yo le respondí que estuve varias horas andando hasta llegar, pero me dijo que era prácticamente imposible y que estaba en la otra punta de la Luna, yo me sorprendí porque no entendía que hacía yo en la Luna, me explicaron que cada año recogían a cinco niños de sus casas para llevarlos a la Luna a explorar, y que yo era uno de esos niños, al final nos reunimos los cinco para explorar.





Al día siguiente fuimos en caravana hasta una cueva. Al adentrarnos en la cueva aparecimos en un lugar muy parecido a la tierra, tenía plantas, oxígeno... También había algún que otro insecto.
¡ Nos lo pasamos genial !









Al día siguiente decidimos ir a algún planeta. Fuimos a Saturno para aprovechar sus anillos para patinar, estuvimos patinando y haciendo piruetas todo el día, al volver a la Luna cenamos espaguetis hechos en Marte por los gatos, ¡Unos grandes cocineros!





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Al día siguiente ya era nuestro último día y fuimos a las tirolinas en Mercurio hechas por caballos, primero me tiré yo y luego decimos tirarnos todos a la vez pero no fue buena idea, me caí y me fracturé el brazo, al volver a la Luna los perros me curaron y nos montamos en el avión de vuelta a la Tierra.


Al llegar a casa me tuve que ir directamente a clase porque justo llegamos el Lunes por la mañana, al volver a casa ni mamá ni papá parecían estar preocupados por haber estado tres días fuera "¿qué extraño?" dije antes de darme cuenta de que había acabado en otra galaxia.

