
Muchas personas juzgan y muy pocas son las que te preguntan porque uno hace lo que hace.
Eso decía el pañuelo que estaba tirado.
Cuando el detective le conto al Sr. Gold, que el mayordomo decía mucho esa frase.
En ese preciso momento el millonario mando a sus guardias hasta la casa del mayordomo con una orden judicial en donde permiten a los guardias entrar y revisar la casa.
Cuando entraron, estaba el ladrón jugando a las cartas solo, lo esposaron y lo interrogaron .
Lo que dijo fue: yo tengo una hija ella esta muy grabe necesitan operarla y la operación es muy costosa por eso hice lo que hice.
