








Unos chicos juegan a la pelota en la playa, uno de ellos marca un gol y otro se va corriendo tras la pelota y desaparece.

Unos meses después, lo encontraron jugando en un equipo muy famoso.


Al día de hoy, este jugador llamado Juan Román Riquelme pasa siempre a saludar a sus viejos amigos por el pueblo donde se formó como jugador. FIN


