Dedicado a todas aquellas personas que aman a los gatos.

Trabajo realizado en el marco del proyecto "Cuentos con gatos".
Textos escritos y corregidos por los alumnos de 4ª grado junto a la docente Claudia Blanc y a la bibliotecaria Eleonora Zanette.
Julio de 2022
ANECDOTARIO DE GATOS
Anécdotas de gatos contadas por los alumnos de 4º grado de la Escuela 21 D.E. 17 "Rompehielos Gral. San Martín"
Una vez tuve una gata que se llamaba Tini. Se subía al techo cuando nos íbamos a dormir. Cuando veía la comida, Tini corría rápido en su búsqueda. Un día, se fue a pasear por los techos y nunca más volvió.
Benja
El gato de mi vecino que se llama Tito, entra siempre a mi habitación y me lo confundo con mi gato Greño, comienzo a jugar con él hasta que juntos se escapan a la calle.
Ana
La gata de mi tío Juani, que se llama Azúl, es compañera, cuidadosa y buena. Es peluda y suavecita. Tiene un hermano, llamado Rojo con quién se lleva muy bien, Juegan juntos y se hacen compañía.
Nacho
Tengo dos gatos, Berlín y Barbie. Cuando Berlín llegó a la familia, Barbie empezó a dormir con nosotros. No se llevan muy bien ya que Berlín es un gato especial: un poco agresivo e inquieto. Un día por ejemplo, al despertar descubrí que había cazado un pájaro para mi. Sorpresa, fue encontrarme con semejante regalo.
Pedro
Mi abuela tiene una gata de color gris y blanco, es muy cariñosa y jugetona. Era de otra familia. Un día, sus dueños se mudaron y la abandonaron. De pronto, apareció en mi terraza, mi primo se encariñó con ella y decidió quedársela. La adoptamos y le pusimos Michu, el nombre se lo puse yo. Ahora es “la Michu” de la casa, y cuando hace mucho frío duerme con mi tía y la tapamos con una cobija.
Matilda
Evaristo era el gato de mi tío Bruno, pero como él se fue a vivir a otro país, se quedó a vivir con mi tía Male. Ella me cuenta que con Evaristo se aman y se odian, pero que en el fondo se quieren mucho. Cuando se siente mal, el gato le hace mimos en la panza. Una vez se escapó del departamento y por suerte, un vecino lo encontró en las escaleras maullando y se lo llevó a su departamento. Le dijo que lo tenía que cuidar mejor. La tia primero retó a Evaristo, pero después lo abrazó fuerte porque se asustó un montón.
Tali
Mi mamá un día fue a visitar a su tío que vivía en Ituzaingó. Tenía un gato. El tío le explicó que si lo rodeaba con sus brazos, éste saltaría y se abrazaría a ella, pero resulta que no se dejó agarrar y le soltó un arañazo.
En mi cumpleaños de 5 años vino un mago con un conejo. Al finalizar el cumpleaños
mi mamá vio algo abajo del sillón, creímos que el mago se había olvidado el conejo pero era el gato del vecino que entró por la ventana.
Tobías
Un día acompañé a mi mamá a la zapatería y conocí a dos gatitos siameses que eran marido y mujer. Se llamaban Jana y Don Gato, son muy dulces y siempre que puedo acompaño a mi mamá así los visito.
Vicente
Voy a contarles anécdotas con la gatita de mis vecinos llamada Riqui Tiqui. Es de pelaje negro y ojos verdes. Le gusta trepar, rascarse la cabeza y subirse a mi terraza. Muchas veces mientras juego en el patio me mira desde el techo. A ella le encanta instalarse ahí. A veces cuando acompaño a mi mamá a colgar la ropa se acerca.
Lautaro
La gata del vecino de mi abuela es muy simpática, la viene a visitar todos los días, sube por los techos , baja al patio y se queda mirando. Un día de febrero, la gata se perdió, pegaron carteles por las calles del barrio para encontrarla. Pasaron más de dos meses sin que apareciera. Hasta que un día de mayo el vecino la vió llorando en su techo lastimada y muy flaca. No lo podía creer. La recogió, la curó y la alimentó. Hoy en día está nuevamente con su familia y están muy contentos de tenerla otra vez con ellos.
Keyla
Mi vecina tiene una gata que se llama Seiva. Es muy traviesa, siempre la veo jugando con las hojas de la calle. Un día cuando mi vecina no estaba en su casa, la gata comenzó a maullar y se subió arriba del techo de mi casa, mientras maullaba sin parar, la metimos dentro de mi casa. Luego la gata corría apresurada, después yo me estaba peinando para ir al colegio y apareció de la nada. Pero eso no es todo, un día la gata tiró todas las botellas que estaban sobre la mesada. Una vez la metimos dentro de la casa de mi abuela y se subió arriba de mi tío.
Luisana
Un día me desperté y noté que en mi casa había pelos chiquitos y negros. La ventana estaba abierta porque hacía calor, me levanté de la cama y me encontré con una gran sorpresa. Al salir de mi dormitorio me encontré con Jack, el gato de mi vecino. Se había metido por la ventana. Cuando me vió, maulló. Le comencé a hablar y lo tomé en mis brazos. Jugamos un rato porque es muy cariñoso y después de un tiempo volvió a su casa.
Isabella
En una oportunidad, ocurrió en casa un suceso entre mi gato Milo y mis perras. Encontré a Milo durmiendo con mis perras, en la cama de mi mamá. No es común que perros y gatos compartan el sitio donde dormir, porque además lo anecdótico es que el gato estaba siendo cobijado por las patas del perro, durmiendo los dos muy tranquilamente sin que los ruidos de la casa los despertaran. Así se mantuvieron por horas. Esta conducta la mantienen siempre.
Fran
Mi gato siempre sale a la calle, cuando está dentro de la casa, al escuchar una puerta que se abre, sale corriendo para escapar. A veces duerme conmigo, siempre está jugando con Tito, el gato de vecino. Es muy curioso y cariñoso.
Brisa
Actualmente tengo dos gatos: Pancham y Sirius Black, a este último le decimos Chimuelo porque se parece mucho al de la película. Cuando me pongo a estudiar, Sirius me molesta moviendo mis útiles o mordiendo mis hojas. Mi otro gato Panchan se pone atras de mi compu para calentarse con el calorcito y también a veces, cuando estoy en una videoconferencia se cruza por delante de la cámara.
Victoria
Un día caminando con mi papá rumbo a la escuela encontramos un cartel que decía: Vicente, se busca un gato perdido, Recompensa. Recuerdo que me puso un poco triste, porque imaginaba que se sentiría perder a mi perro.
Andrés

