

Para todos los niños y niñas que tienen una gran hada o duende en su interior.

Todos conocemos cómo empieza esta historia, ¿verdad?
Pues no es la primera vez que, con la primera risa de un recién nacido, nace una dulce hada.
¿Qué aventuras le esperarán?


Una noche, llegó una nueva hada a la hondonada, llamada Áide. La reina la recibió con gran orgullo y le presentó a seis grandes compañeras.


Las seis amigas se quedaron sorprendidas al ver a Áine. Era la primera hada de hielo que habían visto en años.
Estaban emocionadas pues, sería la primera vez que todas, juntas a Áine, viajarán por todo el Reino Perdido.
El Reino Perdido está formado 4 estaciones: verano, otoño, invierno y primavera.
En cada estación se encuentran un montón de hadas y duendes, encargados de llevar las estaciones a Tierra Firme.



La primera estación que le enseñaron a Áine fue el verano. Vidia e Iridessa disfrutaron mostrándole los calurosos rayos de sol y los enormes arcoíris.
Las dos hadas le contaron a Áine que ellas, junto a los duendes, son los encargados de preparar el solsticio de Verano y la llegada de esta estación a Tierra Firme cada 22 de junio todos los años en el Hemisferio Norte mientras que, las hadas y duendes del solsticio de invierno, se encargan del Hemisferio Sur.
La segunda estación que visitaron fue el Otoño. Allí Fawn y Campanilla le enseñaron a Áine el color anaranjado de las hojas y la llegada de una brisa que traería con ella el invierno.
Se encargaban de preparar todo para el equinoccio de Otoño. Cada 23 de septiembre viajan por todo el Hemisferio Norte tiñendo las hojas de colores mientras que los duendes y hadas de la primavera traían el inicio del calorcito al Hemisferio Sur.







La penúltima parada que hicieron fue el invierno. Para las seis hadas esta estación era totalmente nueva pues, nunca antes habían visitado esta zona hasta que Áine llegó al reino.
Era la futura casa de esta nueva hada, aquí le explicaron que ella, junto al resto de hadas y duendes, se encargarían de preparar el solsticio de invierno cada 22 de diciembre, tiñendo de blanco y trayendo el frío al Hemisferio Norte. Mientras tanto, las hadas y duendes del verano, traen el calor al Hemisferio Sur.
Finalmente, Rosetta llevó a Áine a visitar la primavera. Esta nueva hada nunca había visto nada igual, estaba todo lleno de color y alegría, era un lugar mágico.
Mientras que volaban sobre un gran bosque de cerezos, Rosetta le dijo a Áine que ella, junto a sus compañeros, preparaban el equinoccio de primavera y la llegada de esta estación cada 21 de marzo a Tierra Firme en el Hemisferio Norte. Mientras que , los duendes y hadas del Otoño, ponen todo a punto en el Hemisferio Sur.



Áine se quedó asombrada de todo lo que había visto, le encantaba todo el reino y adoraba ayudar a preparar el invierno en Tierra Firme. El frío, la nieve, los muñecos de nieve, el chocolate caliente… ¡ella traería todas esas cosas!
¡No podía esperar, quería ponerse en marcha!
Áine y sus nuevas amigas se despidieron con un gran abrazo pues todas tenías muchas tareas por terminar.
Campanilla y Fawn se sintieron algo tristes con la marcha de Áine al invierno pero, todas sabían que otra gran aventura les esperaba a las 7.


Y hasta aquí, esta primera aventura.



