
Había una vez una pequeña oveja llamada Laura le gustaba explorar y jugar en el campo.


Pero un día se encontró a una persona una persona mala que le estaba haciendo daño y la perseguía.





¡Te atrapare!
Laura corrió lo más rápido que pudo, pero la atrapó
y se la llevo a casa y la empezó a maltratar.


Un tiempo después...
Un tiempo después la abandono en un bosque y Laura no sabia que hacer hasta que llego a una granja.
Al llegar a la granja un amable campesino apareció y ayudo a Laura. Desde ese día, Laura aprendió que algunas personas pueden ser crueles con los animales, pero también hay muchos que los tratan con respeto y cuidado. Ella siempre recordara la ayuda del campesino. FIN.



