
Un día, un cachorrito salió a pasear por el campo. Se encontró con un pájaro que le pareció muy divertido y quiso jugar con él. El pájaro, que era muy travieso, empezó a volar alrededor del cachorrito y a picotearle las orejas. El cachorrito se enfadó y trató de atrapar al pájaro, pero no podía alcanzarlo. Saltaba y ladraba con todas sus fuerzas, pero el pájaro siempre estaba más alto.
Al final, el cachorrito se cansó y se tumbó en el suelo. El pájaro se acercó a él y le dijo: "No te enfades, solo quería ser tu amigo". El cachorrito levantó la cabeza y le sonrió. Los dos se hicieron amigos y siguieron jugando por el campo.
