Los cuentos de Caroline Irving en la Alhambra han sido creados por los alumnos y alumnas de la Clase Rock (5C) del colegio CEIP Sierra Nevada de Granada.

Había un vez una niña llamada Caroline Irving que vivía en un pequeño piso de Manhattan, Nueva York.
Caroline tenía los ojos azules y grandes, el pelo pelirrojo, unas pecas que llamaban la atención y solía llevar un gorro que no se quitaba salvo en raras ocasiones.

Caroline era una chica extrovertida, alegre, amable, creativa, soñadora y muy madura para tener 14 años. No le tenía miedo a casi nada, solo a los truenos en las noches de tormenta.
A caroline le encantaba nadar, el atletismo, el Parkour y los Pous. Además, Caroline tenía una risa muy graciosa que siempre contagiaba a los demás.

Caroline era una gran admiradora de los cuentos de la Alhambra que había escrito su tatarabuelo, Washington Irving. Cada tarde, se sumergía en las páginas de estos relatos mágicos y se teletransportaba a la fascinante ciudad de Granada. Su mayor anhelo siempre fue seguir los pasos de su tatarabuelo y visitar la Alhambra.


Caroline Irving en la torre de la vela

Caroline Irving llegó a Granada y fue al banco a cambiar el dinero. Mas tarde, fue a Los diamantes a comer una ración de gambas fritas y luego fue a la Torre de la vela de visita. Era muy bonita, tenía la bandera de Granada y había una campana que era la protagonista de la torre.

Caroline Irving consiguió entrar a la torre. En el primer pasillo había unas escaleras que llevaban a un cuarto muy grande. Y moviendo una antorcha del pasillo se habría la puerta. Dentro había muchas reliquias de oro y diamantes. Buscando encontró un cofre con una esmeralda gigante.






Habia un armario con muchas ropas de las princesas, y príncipes que vivieron en este palacio de la Ahambra hace 1000 años. Caroline tenia que encontrar el vestido de la princesa que fuese el justo de su talla para que se pudiese abrir la puerta de salida que se había quedado total mente bloqueada después de entrar a ella.

Después de haberse probado 39 vestidos de todos los colores, se puso uno de color violeta con flores bordadas en hilo de oro y decoradas con diamantes en forma de corazón. La puerta quedó abierta y Caroline Irving salió a la calle con su vestido morado y su cofre lleno de riquezas.



Caroline Irving fue al Generalife ya que le dijeron que allí había mucha agua y plantas. Ella era una aficcionada de la naturaleza.
Cuando ya estaba allí y cuando iba a tirar una moneda en la fuente de los deseos aparecio el rey Boadil de la fuente para decirle que dentro de la acequia había un tesoro dentro



de un túnel que nadie sabía de su existencia y el le dijo : "una hoja deberás de encontrar para que debajo del agua puedas respirar". Cuando el rey dijo eso, ella inmediatamente se puso a buscar. Después de una hora buscando encontró la hoja que le permite respirar bajo el agua 24 horas y cuando iban a cerrar la Alhambra justamente se metió en la acequia pero como no

la encontraron cerraron la Alhambra y Caroline se salio con la suya y cuando se sumergio corrió hacia el túnel y se sumergio para encontrar el tesoro cuando antes para poder ir se a su casa y poder crear un libro de su aventura,cuando llegó al túnel se dio cuenta que hacia falta un codigo para poder ingresar
Al túnel, en ese momento Caroline se puso muy nerviosa ya que no sabía el código pero cuando se dio la vuelta vio un código y pensó que tal vez ese podía ser el código lo intentó y funcionó, cuando entró al túnel vio una luz brillante con una caja y cuando se acercó vio que . . .
¡era el tesoro! se fue inmediatamente de ahí y cuando llegó a su casa se llenó de riquezas.

Caroline Irving
y las hadas
del castillo


Caroline Irving estaba en la Alhambra muy interesada porque fue donde su tatarabuelo escribía sus libros y de repente escuchó una voz de fondo.
-¡¡Carolino!!
Caroline siguió la voz hasta que llegó a una puerta gigante que parecía un castillo.

al entrar en el castillo se encontró a dos hadas discutiendo, un hada tenia pinta de ser muy mala y la otra era súper pija
-Ese color no se lleva. Decía con cara de asco el hada pija
-Así?, pues por lo menos yo no soy plástico puro. Decía la hada mala
Caroline se quedó sorprendida al ver tremenda aberración.
-¿¡Qué está pasando¡?
La hada mala se calló pero la hada pija se acercó a Coraline y le dijo
-Tía, te falta colorete.le susurró
La hada mala le dijo a la pija que era un fea empezaron a discutir

Cuando las dos hadas estaban discutiendo, invocaron una calavera rodeada de fuego azul que no paraba de perseguir a Caroline Irving. De repente Caroline se cayó en un hoyo invisible. La voz cada vez se escuchaba mas fuerte. Caroline llegó al último suelo y la calavera la acorraló. El hada malvada se dio cuenta y dejó de discutir haciendo que la calavera desapareciera.


al llegar al último piso, Caroline vió a un pobre duende que pedia ayuda.
-Ayuda,ayudaa.
Resulta que, ese duende llavaba atrapado 5 años en una mini jaula y que la calavera, lo había atrapado. Caroline no dudó y salvó al duende.
-Soy libre,soy libreee. Decía Witson, el duende.
Se teletransportaron fuera y Wilson, le dió a Coraline unas gafas de su tatarabuelo que parecían normales pero cuando se las puso vió un tesoro enorme con muchas monedas,al final Caroline se encontró con su clase y volvió sana y salva al hotel
Caroline
y el león perdido



Érase una vez una niña llamada Caronile Irving.
Ella era muy aficionada de los cuentos que escribió su tatarabuelo Washintong Irving. Un día fue a la alhambra e investigando por el patio de los leones, se dió cuenta de que faltaba un león.



¡Que bonito! pero...
¡Donde esta el león!

jajaja


Caroline buscó por toda la Alhambra, cuando creía que no podía pasarle algo peor, buscando por los jardines se le enredó el pelo y se le cayó el gorro, cuando fue a recogerlo vio una moneda muy valiosa y antigua que se guardó en la mochila.Después busco por el Palacio de Carlos V y encontró algo maravilloso, una máquina del tiempo.Trasteoando mucho encontró un hueco para una moneda y metió la moneda que se encontró.

AYUDA,
MI PELO
La máquina hizo ruidos y de repente viajó al pasado donde empieza a investigar sobre el león. Así que sé camufló en un arbusto y esperó para ver que sucedía con el león. Caroline se dió cuenta de que un ladrón robó el león, pero lo que Caroline no se esperaba es que el ladrón era su tatarabuelo W.Irving.






Tras horas observando ,ve como su tatarabuelo esconde el león en la Sala de Dos Hermanas. Vuelve al presente con la moneda y busca por la Sala de Dos Hermanas.
Finalmente encuentra al león y ve que hay una carta en la que pone lo siguiente: "Necesitaba al león para un cuento, siento la preocupación por su desaparición. Estoy orgulloso de ti".
Caroline volvío a dejar el león en el patio de los leones.




No puede ser...
Guardo el león aquí y... listo
Los jardines de la Alhambra
Calorine Irving estaba en la Alambra mirando su mapa. Iba por los jardines, cuando de repente vino una ráfaga de viento y se llevó su mapa volando. Ella lo siguió pero se cayó por un hoyo que había en el suelo.
No lo había visto nadie, intento salir pero no pudo, así que se adentró en el laberinto. Iba andando por el laberinto y se encontró en un callejón sin salida. Cuando se dió la vuelta, se encontró... ¡Un pou!


Caroline se impresionó y se dió cuenta de que el pou tenía el mapa. Antes no lo entendía y ahora sí porque era un mapa del laberinto. Al final del laberinto estaba el diario de su tatarabuelo, que contenía diamantes.



En el diario había más mapas para más aventuras. Así que cuando Caroline se despidió del pou y salió del hoyo, siguió viviendo aventuras gracias al diario de su tatarabuelo.


Ante un problema imposible

Caroline leyó en una revista local que se hacían visitas nocturnas a la Alhambra y no dudó ni un minuto en apuntarse.
Cuando llegó a la Alhambra, se unió a la fila de gente que seguía al guía que hacia la visita. No se veía mucho porque estaba oscuro.

Cuando la gente empezó a andar, Caroline vio un extraño resplandor, entonces se separo del grupo para descubrir que era. Siguió las luces hasta dentro de palacios V.
En medio de la plaza central que hay en el palacio, el cual estaba totalmente vacío, había una piedra. La piedra tenía un extraño brillo. Era una piedra de taracea. Cuando Caroline cogió la piedra, una puerta en el palacio se abrió.

Al acercarse a la puerta, Caroline vio unas escaleras. Cuando acabó de pasar por las escaleras se encontró en un callejón sin entrada ni salida con un acertijo que consistía en dos dibujos pegados a la pared. Había una llave abajo y una mano arriba. En ese momento recordó que era uno de los cuentos de su tatarabuelo, que decía que si la mano cogía la llave, La Alhambra se destruiría y se descubrirían todos los tesoros.



En ese momento la mano cogió la llave y se sintió un pequeño temblor y la Alhambra se destruyo y se descubrieron los tesoros.
En ese momento Caroline empezó ha escribir un libro llamado `` Los cuentos de Caroline Irving en la Alhambra´´







