
Erase una vez dos niñas que estaban paseando por el bosque se llamaban Celia y Vega.


Pero de repente, se encontraron con una cueva. Y decidieron entrar.


¡Que oscuro!
Entonces seguimos adelante.


¡Aaaaa que oscuro está Celia!
Entonces encontramos un hueco y decidimos pedir ayuda.


¡Ayuda!
¡Ayuda!
Y después de un buen rato nos escucharon, era mi hermano Gael quien nos había escuchado.



¿Qué hacéis aquí?



Pues estábamos paseando por el bosque hasta que nos metimos en una cueva y no encontramos la salida pero no le dimos importancia y seguimos adelante.



Vale,vale ahora lo inportante no es eso, si no que,¿como salimos? Porque, yo no he traido nada.



Oh, oh y ¿qué vamos a hacer?



Hasta que Gael se mira en el bolsillo y dice...
¡Tengo una cuerda!



Vale vamos a colgarla



Lo intentamos muchas veces pero nunca se enganchaba.



Hasta que nos dimos cuenta, que un fantasma nos estaba espiando.





Lo seguimos hasta que nos llevó a la salida y nos dimos cuenta de que nuestros padres nos estaban haciendo una broma.



Nos reímos un rato hasta que nos fuimos a casa a cenar y dormirnos.


Nos fuimos a casa mi hermano y yo.


Cenamos y nos fuimos a dormir.
Fin Vega.
