Para los niños pobres.

Erase una vez, seis niños que un día fueron al cole y les dieron unos billetes de avión para irse a la selva. La selva era frondosa y siempre llovía. Estaba llena de palmeras y arbustos. Según llegaron a la selva vieron como nacía una cría de jirafa, como un león se comía a una cebra... Antes del amanecer ya tenían su refugio hecho.

Al día siguiente se levantaron y estaban junto a una tribu. En esa tribu había un jefe que les dijo:
-Entrad por aquí!
Ellos fueron y se encontraron con un banquete de frutas de la selva. También les enseñaron a cazar y hacer trampas para animales para que nunca les faltase la comida.

Cuando terminaron se fueron a vivir a otra parte de la selva y ya nunca más estuvieron hambrientos, siempre tenían comida.
Se pasaban todo el día recogiendo comida y materiales para hacer una barca para volver a casa.
Al final hicieron la barca, pero una tormenta la destrozó.

A los seis exploradores les rescataron y los llevaron a otra isla. Esa isla era otra selva, donde había animales muy raros. Un minotauro, una sirena, ...
Se hicieron amigos de ellos y les dieron poderes de la naturaleza. Para volver a casa uno se tuvo que convertir en ballena y así llevarlos hasta casa.

Los padres fueron donde los profesores y les dieron las gracias por el viaje.
Entonces los profesores les explicaron que fue un experimento para desarrollar la mente. Y que ese experimento había funcionado porque eran los niños con más imaginación de todo el colegio.


