Dedicado a mi clase y sobre todo a mis padres, los que más quiero en todo el Universo.

KHUMBA
Erase una vez una cebra llamada Khumba que no tenía todas las rayas que tenía una cebra normal.
Khumba vivía en un abrevadero protegido por unos arbustos con pinchos en la sabana.
Muchas cebras se burlaban de él diciéndole que era distinto.
Una vez una mantis muy sabia le enseñó un mapa que conducía a un abrevadero mágico en el que podía recuperar las rayas que le faltaban. Un día, Khumba decidió salir de su abrevadero.

Pero, fuera de aquel abrevadero había un tigre llamado Phango que quería cazar algo y aprovechó para ir y comerse a todas las cebras. Pero el padre de Khumba se enteró y cerró el matojo que Khumba abrió salvando a toda la manada. Y tras todo lo ocurrido no pudo salir.

Entonces Khumba decidió salir a la noche sin alertar a nadie y así lo consiguió. Khumba al salir de su abrevadero, se encaminó a el abrevadero mágico. A la mañana siguiente, Khumba conoció a Mama V y a Bradley. Mama V era un ñu sobreprotector que protegía a Bradley. Y Bradley era una avestruz muy exagerada con el drama.
Al día siguiente Khumba, Mama V y Bradley, en el camino al abrevadero, se encontraron con una valla gigante. Tuvieron mucha suerte al ver que una manada de antílopes se encaminaba a ese lugar. Khumba les dijo que por un asunto muy grave necesitaban que derribaran la valla. Una vez derribada la valla, se encontraron con una granja en la que vivía una oveja que no estaba muy bien de la cabeza.
Entonces, la oveja salió de la granja muy enfadada. ¡Suerte que les dio tres segundos para salir de su territorio!La oveja creía que todo era suyo. Al día siguiente llegaron a su destino. El abrevadero estaba dentro de una gigantesca montaña. Una vez en la entrada, Khumba les dijo a sus compañeros que le esperasen fuera.

Sólo tres segundos!
Una vez dentro, Khumba se encontró con Phango y Khumba le dijo que quería recuperar las rallas que le faltaban. Phango se negó y se vio obligado a atacar y Khumba intentando defenderse saltó al agua mágica y Phango le siguió. Khumba le dio una patada a la pared y hizo un hueco en la montaña. Khumba había caído en una roca y Phango en otra.

Phango saltó y casi alcanzó a Khumba pero solo le hizo un corte, se resbaló y cayó por el barranco. Khumba satisfecho bajó con cuidado de no caerse y se reunió con su padre y las demás cebras, además recuperó sus rayas.
FIN
