Una nueva leyenda urbana nos invita a conocer un vagón lleno de misterio. Te invitamos a descubrirlo.

Cuenta la leyenda que un primero de noviembre en un subte de Nueva York, entre las estaciones Rockefeller Center y Bryant Park hubo un accidente...
Un vagón se desprendió de la formación misteriosamente y se estrelló contra la pared al tomar una curva muy cerrada.Por causa de esta situación todos los pasajeros murieron.
Después de ese accidente, el metro fue clausurado y remodelado. La curva se hizo de nuevo, pero esta vez más abierta.





Cinco años después el subte se reinauguró.Ya nadie se acordaba de la tragedia.



Pero cada primero de noviembre, un vagón oxidado, abollado y con los vidrios rasgados, que va al final de la formación se para en el andén, abre sus puertas y espera que alguien entre .




Los fantasmas que viven en él aguardan al responsable de sus muertes.







El que sube jamás sale con vida de allí.
