Supervisora Bibliotecas Escolares Zona "G": Inés De Bella
Asesora Pedagógica Digital: Emiliana Cortone
Facilitadora Pedagógica Digital: Mariana Miranda
Directora Escuela 4 DE 3 : Viviana Passarelli
Bibliotecaria Escolar: Angela Gelatti
2017

“ NECESIDAD DE HABLAR CON LIBERTAD Y SER ESCUCHADOS”
Una de las posibilidades que tenemos para manifestarnos y comunicarnos entre las personas, es la expresión literaria y en ella encontramos nuestros pensamientos, fantasías, imaginación - la palabra escrita es un modo de articular todo ello - Las voces de un texto, aún se presenten como escondidas (un monstruo en el bolsillo) otorgan diversidad e inclusión en los distintos modos de comunicar .
CAPÍTULO 1
Cuenta cómo es Inés, las cosas que le gustan, las que le disgustan y la embroncan.

Inés tiene once años, es petisa, flaquita, melenuda. De todos los días de la semana, el que menos le gusta es el lunes y lo que tampoco le gusta es ir a la escuela con la polera amarilla y como le queda.
Justo, justo, justo ese lunes su mamá le dijo que se la pusiera y fue a la escuela embroncada. Paula, es su mejor amiga y siempre la espera en la esquina para entrar juntas a la escuela, al verla, se admiró de que tuviera puesto la polera amarilla, Inés la miró y pensó “Ahora lo único que falta es que aparezcan Verónica y Martín” y dicho esto, Verónica y Martín aparecieron juntos y al verlos se embroncó aún más porque a Inés le gusta mucho Martín, pero lo que ocurrió en la hora de Ciencias fue peor, mucho peor .
En la obra del 25 de mayo que preparaban los alumnos de 5to grado, Inés representaría a Gerónima, una vendedora ambulante. Su madre le cosió una pollera con cortinas usadas y su abuela le prestó una camisa y una pañoleta vieja para el disfraz, pero la seño prefirió darle a Verónica el papel de Geronima porque tenía un traje completo de la época y dijo que sería un desperdicio no aprovecharlo. Ahí todo estalló para Inés y muy, muy embroncada metió las manos en el bolsillo del delantal y sintió algo peludo, tibio y que además. mordía. Inés pensó: ¡¡¡¡TENGO UN MONSTRUO EN EL BOLSILLO!!!!
CAPÍTULO 2
Inés, en ese día de morondanga,entra en contacto con un monstruo y queda muy impresionada.

Quizás porque estaba llena de rabia no gritó y tampoco se entretuvo imaginando que clase de bicho se mete en el bolsillo de un delantal recién planchado, pero tuvo la sensación de que a pesar de que el día haya sido de morondanga, la consoló de que algo maravilloso, terrible, extraordinario le ocurriera.
Con disimulo abrió el bolsillo y echó una miradita rápida y vio una especie de pelota peluda, de color violeta y verdoso que chillaba y se hinchaba y se deshinchaba sin parar. Inés no se asustó, pero en el grado, los compañeros parecieron oírlo porque todos hicieron silencio.
En el recreo, se encerró en el baño y miro con cuidado lo que había dentro de su bolsillo y el monstruo seguía allí, hinchando y deshinchando y resoplaba con muchísima fuerza, le acercó su dedo y la pelota peluda se abrió de pronto en dos y mostró dos hileras de dientes filosos como agujas y la mordió. Ines pegó un grito, se miró el dedo y en la yema tenía seis marcas, seis pinchazos y despacito, despacito, despacito el dedo comenzó a inflarse con globitos de sangre y para parar la sangre , Inés se lo chupo y dijo “ Mi monstruo tiene dientes de leche”
y al toque se dio cuenta que ya le había puesto un nombre, luego comenzó a acariciarlo por fuera del bolsillo y al monstruo le gustaba porque se fue serenando.
CAPÍTULO 3
A Inés la regañan por las acciones de su monstruo y ella demuestra que una cosa es tener un monstruo en el bolsillo y otra muy distinta poder contarlo.

Regresó pronto a casa porque le daba miedo andar con un monstruo en el bolsillo al que no conocía sus costumbres, pero, lo que sí sabía era que le gustaban los mimos.Entró corriendo a su pieza para estar a solas con su monstruo, luego de sacarse el delantal lo colocó sobre la cama para espiar despacito en el bolsillo y ahí estaba con sus pelos verdes, pelos violetas, pelos azules, parecía no tener ojos ni orejas, solo boca y pelos.
En la noche, Inés se sacó la ropa para ir a bañarse y dejo tirada la polera amarilla en un rincón de la pieza, cerca del delantal y se quedó dormida con el libro abierto en la página más emocionante.
Al día siguiente la despertaron los gritos de su mamá, diciendo que la iba a castigarla porque encontró a la polera amarilla toda deshilachada y babosa. Inés no entendía nada, corrió hacia su delantal y en el bolsillo estaba el monstruo como siempre, pero un poco cambiado, más verde y más grande y pensó que era él, el que destrozó la polera. Para comprobarlo le acercó un trapito que utilizaba en la escuela y el monstruo ni se mosqueo, entonces le acercó la polera amarilla y se prendió de la manga derecha, que era la única que todavía estaba aún intacta.
Su familia creía que era Inés la que destrozó la polera pero a ella no le importaba porque sabía bien quién lo hizo.
De los cumpleaños de la familia, Raquel, la hermana de su papá, jamás se los olvida y siempre lleva una pastafrola. Inés no solo detesta la pastafrola por el dulce de membrillo sino también detesta los comentarios que hace su tía.

CAPÍTULO 4
Inés cuenta sobre su tía Raquel.
Así que antes de ir a saludarla y tomar la leche, colocó el monstruo en el bolsillo del pantalón y cuando lo tocó se dio cuenta que el monstruo había crecido, estaba más grande, pesaba bastante, tanto que casi no entraba en el bolsillo, tanto que tuvo que estirar el pullover para taparlo. Su tía como siempre cuando la ve le dice “ flaca”, “despeinada”,” dientes chuecos” y lo último que le dijo fue que era “velluda”, peluda igual que su papá. Inés solo la mira.
Sentada al lado de su tía, sintió vacío el bolsillo del pantalón y se preguntó ¿A dónde se habría ido mi monstruo?. Cuando Inés fue a la cocina a traer el mantel y las tacitas para tomar el té, vio que en la fuente, la pastafrola estaba toda destrozada en miguitas, en mil trocitos y comenzó a reírse sin parar porque su tía enojada culpó a Baldomero, el gato de la familia que nada tenía que ver.
Su tía siempre dice que su hermano, el papá de Inés gana una miseria porque no quiso terminar la carrera de Ingeniería y por eso no puede comprarle muchas cosas.
CAPÍTULO 5
Este capítulo es peligroso, hay que leerlo con cuidado.

Así que Inés tuvo que ponerse la pollera escocesa y el pulovercito blanco de siempre para ir al cumpleaños de Yanina y pensó que iba a estar Martín y Verónica. Ella creía que Verónica le iba a criticar la ropa y por eso decidió colocar el monstruo en el bolsillo de la pollera.
En la casa de Yanina vieron una película, comieron chizitos, salchichas y después jugaron a la botella. Cuando apagaron las luces para jugar al cuarto oscuro, todos se fueron a esconder y en la oscuridad escucharon unos gritos pidiendo que prendan la luz. Al hacerlo, estaba Verónica sentada en un rincón del placard, llorando y abrazándose la rodillas. Los zoquetes de puntillas destrozados, caían en tiritas finitas hasta el suelo y en el tobillo izquierdo brillaban apenas dos o tres puntitos de sangre. A Ines se le dio por meter la mano en el bolsillo y su monstruo la recibió con un suspiro.
CAPÍTULO 6
Inés ordena sus pensamientos, tiene miedo y le dan ganas de llorar.

Inés, estando en su casa, se puso el camisón y se metió en la cama para pensar ordenadamente todo lo sucedido en esos días; lo que pasó con su polera amarilla, la pastaflora, los zoquetes destrozados y saber que ella no era culpable de todo eso. Todo el tiempo pensaba “ Mi monstruo y yo...Yo y mi monstruo”.
Un lunes a la mañana, el día en que su monstruo iba a cumplir una semana en su bolsillo, decidió no llevarlo a la escuela, para que no la molestara en el recreo.
Lo recogió, acarició y lo colocó con cuidado dentro de una zapatilla vieja. Luego fue a tomar la leche y cuando se puso el delantal, el monstruo ya estaba nuevamente en el bolsillo.
Inés no quería llevar a su monstruo, pero él monstruo sí quería ir con ella. Tuvo por primera vez miedo porque y sintió la necesidad deshacerse de él.

CAPÍTULO 7
A Inés le suceden cosas Maravillosas, Terribles y Extraordinarias.
El día del acto Inés se levantó muy temprano, se lavó la cara, se cepillo bien los dientes, se peinó con una trenza muy larga y se puso una hebilla blanca.
Cuando descolgó el delantal limpio y recién planchado pensó que el monstruo iba a quedarse pegado en el delantal sucio y ella iba a ir con los bolsillos vacíos a
la escuela, pero nó, el monstruo estaba en el bolsillo derecho, gordo y redondo. Su monstruo no la dejaba.
En la escuela todos los que actuaban en la obra se estaban colocando el disfraz. La señorita Betty le pidió a Inés que ayudará a los chicos con los disfraces. Toda su familia fue al acto, aunque ella no era protagonista, sino que era la autora. Al finalizar la obra todo el mundo la aplaudió. Por eso esa no fue una mañana de morondanga.

CAPÍTULO 8
Esta historia termina como empieza, pero distinta.
En su casa toda la familia comió asado y al monstruo, Inés ni siquiera lo sintió, ni lo vio. Cuando ¿saltó? ¿voló? ¿flotó del bolsillo?. Había cambiado, estaba mucho más chiquito, ya ni siquiera pesaba.
A la tarde se animó a contarle a su abuela que tenía un monstruo en el bolsillo y la abuela le sonrió y le dijo acariciando su bolsillo “ No es nada, quien más, quien menos tiene un monstruo en el bolsillo” y se rieron a carcajadas.
El lunes siguiente, cuando se puso el delantal para ir a la escuela, el monstruo se había achicado mucho, tanto que era casi una pelusa. Inés dijo “TENGO UN MONSTRUO EN EL BOLSILLO, PERO ES CHIQUITO Y NO ASUSTA”.
INDICE
Capítulo 1_ pag 2 Cuenta cómo es Inés, las cosas que le gustan, las que le disgustan y la embroncan.
Capítulo 2_ pag 4 Inés en ese día de morondanga,entra en contacto con un monstruo y queda muy impresionada.
Capítulo 3_ pag 6 A Inés la regañan por las acciones de su monstruo y ella demuestra que una cosa es tener un monstruo en el bolsillo y otra muy distinta poder contarlo.
Capítulo 4_ pag 8 Inés cuenta sobre su tía Raquel .
Capítulo 5_ pag 10 Este capitulo es peligroso, hay que leerlo con cuidado.
Capítulo 6_ pag 12 Inés ordena su pensamientos, tiene miedo y le dan ganas de llorar.
Capítulo 7_ pag 14 A Inés le suceden cosas Maravillosas, Terribles y Extraordinarias
Capítulo 8_ pag 16 Esta historia termina como empezó, pero distinta
Re escritura de la novela "Tengo un monstruo en el bolsillo" de Graciela Montes por alumnos de 5to grado "A"
Micaela Alvan; Thiago Cerdán; Facundo Dadino, Valentina Dávila; Franco escobar; Leonardo Flores; Jeferson Gomez; Matias Huanca ; Tobias Leto ; Maira Medina; Guadalupe Ojeda; Tobias Rolón; Jesús Ruiz; Alán Sanchez; Gianpierre Sulca ; Gustavo Velazques.
Maestra: Loza, Leonor
Bibliotecaria: Gelatti, Angela
Facilitadora Pedagógica Digital: Miranda, Mariana
Colaborador: Angeloni, Cesar
Biblioteca Escolar : “Luis María Pescetti”
Escuela 04 DE 03 "Coronel Isidoro Suarez”
Año: 2017






Escuela 4 D.E. 3
"Coronel Isidoro Suarez"
