
Elizabeth era una hermosa princesa.
Vivía en un enorme castillo y tenía muchos vestidos elegantes.








Muy pronto se casaría con el príncipe Ronaldo.
De pronto apareció un dragón que sali``ó del calabozo. Empezó a destruir el castillo, a quemar todo ¡Y SE LLEVÓ A RONALDO!

















-¡Dragón feo suéltame de una vez!- Dijo el príncipe Ronaldo.









-¡Estoy atrapado y nunca voy a poder salir! Triste quedó Ronaldo.

La princesa fue a buscar a su novio, pero antes necesitaba ropa para ponerse. Y partió en busca del dragón.



Después de un largo rato, la princesa llegó a la cueva del dragón y tocó la puerta.
Muy enojada Elízabeth, empezó a pelearse por su amado.
El dragón luchó con la princesa, largó tantas bocanadas de fuego, que se cansó y se quedó profundamente dormido.





Cuando pudo entrar en esa pequeña cueva, Elizabeth y Ronaldo se juraron amor. Y volvieron a prepararse para la boda.































A la fiesta no faltó nadie. Ese día Elízabeth y Ronaldo fueron felices para siempre.






