Este cuento esta dedicado a las familias y a todas las personas que tengan ganas de leer.






Esta historia sucedió en la época de los príncipes y las princesas.
En esos tiempos los monstruos vivian en los techos de los castillos.




















Al amanecer el príncipe Kevin y la princesa Helena llegaron al castillo en un hermoso carruaje.
Ellos se sorprendieron porque vieron un castillo que parecía abandonado. Cuando entraron lo encontraron sucio, desordenado, lleno de murciélagos, de gusanos y ratas. Además, estaba repleto de arañas, cascaras de bananas y cucarachas negras y grandes en cada rincón.









Más tarde, los pequeños monstruitos atacaron al príncipe Kevin y Ben, el monstruito mas pequeño, lo agarró del cuello,Dock, el hermano de Ben, lo sostuvo de los brazos y Ana, la hermana mayor,
le hizo cosquillas para cansarlo y distraerlo.
La princesa Helena que estaba en el jardín vió
lo que sucedía y corrió hacia el elegante carruaje para pedir ayuda a sus padres.









En ese mismo momento, los monstruos atacaron al príncipe.
Al mismo tiempo que atacaron a Kevin, los guardias empezaron a perseguir a Helena, pero la perdieron en el camino, entonces los monstruos mas astutos que los guardias volaron por encima del carruaje, la atraparon y se la llevaron al castillo.















Mientras tanto, los pequeños se hicieron amigos del príncipe Kevin porque el muchacho los convenció que él sabia hacer cosas divertidas y empezaron a jugar al fútbol, al tenis, al voley y por último a la mancha.










Al rato Kevin, se preocupó por Helena porque no la veía.
De repente, aparecieron los monstruos alados con la prisionera que lloraba mucho porque la querían devorar. Ella gritaba y pedía ayuda.
Mía, dijo -: ¡Ya está la cena!
La princesa gritó -: ¡No! ¡Socorro! ¡Ayúdenme!
Luego, el principe la escuchó y salió a rescatarla, pero el monstruo alado Rey que era muy fuerte le dio un puñetazo en la cabeza y Kevin se desmayó.
Ben , Dock y Ana le pidieron a papá Rey que no lo lastimara porque el príncipe les habia enseñado a jugar y que ellos estaban muy felices y agradecidos porque hacía miles de años que no se divertían tanto.














Finalmente, los papis Mia y Rey escucharon a sus hijos y decidieron liberarlos porque comprendieron que estas bellas personas eran geniales.
Entonces, pensaron que con ellos el castillo ya no sería mas aburrido para sus hijitos monstruitos.
Los papis Mía y Rey, aceptaron, se hicieron amigos y organizaron una gran fiesta.




























Cocinaron pastelitos, una gran fuente de chocolates, un gran banquete de cangrejos fritos, helados y una gran torta de gusanos con cerezas.
Sonó la música y todos juntos se pusieron a bailar la chacarera, los invitaron a vivir con ellos en el castillo y vivieron felices para siempre.
FIN
