Dedicado a Iván Pitaluga


Hace mucho tiempo el sapo no saltaba, sino que caminaba como todos los animales.

Al sapo le encantaba cocinar.
Un día, mientras hacía un tuco, se olvidó el tarro de pimienta mal tapado, entonces, cuando quiso condimentar la comida se le cayó todo encima.
El sapo era muy terco y quiso comerlo igual, pero le picaba tanto que empezó a saltar

Es por eso que los sapos saltan tanto...

FIN
