
Martín Fierro se despide de su familia y se va al ejército de la frontera.
¡Chau papi!
¡Chau pa!
¡Te vamos a extrañar! Prométeme que volverás...
Los gauchos convertidos en soldados a la fuerza hacen fila para que los alisten en el ejército.

Vengan que los anoto en la lista.
¡Siguiente!

Cuando es el turno de Martín Fierro, el juez de paz, disimuladamente le dice al sargento que no lo anote en la lista.
Una vez instalados en la frontera...
¡Bueno gauchos, ya son soldados! Váyanse a poner la ropa del ejército, ¡vagos!
Al ver a este anciano así los hombres se asombran y hacen gestos de desesperación.
¡Qué son esas caras caballeros! ¿Alguna pregunta?
¡Sí! Yo tengo una pregunta:
¿Por qué ese hombre está atado?
Se oye la voz del general de lejos...
Usté no pregunte lo que no le incumbe.
Mientras tanto...
MALOOOOONNNNNNNN
















El ejército se enfrenta contra los aborígenes.
Martín Fierro rescata a una joven.
Más tarde, en la taberna Martín Fierro hace una payada en contra del general y quejándose de que no le pagan.
Llega la guerra.
El ejército mata a varios aborígenes, entre ellos al cacique.
Muere el amigo de Fierro junto a otros soldados.
Martín Fierro regresa a su tierra y ve su casa toda destruida.
Enfurecido Martín Fierro va a la taberna. Borracho mata a un negro que estaba por entrar con su mujer
Martín Fierro arrepentido de lo que hizo y dolido por la realidad se dice a sí mismo: "seré más malo que una fiera".
Se va a la frontera a vivir como gaucho matrero.
