"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde"

"Compañero del alma, tan temprano..."
Frecuentemente las palabras no respiran. Se ahogan. Porque se saben imposibles. Incapaces de decir, de expresar, de abarcar.
A veces la vida es inabarcable por injusta y dolorosa. Y las palabras se hacen pequeñitas, se retuercen entre tanta desazón porque saben que no podrán llegar muy lejos.

Tal vez una simple imagen pueda más. Y esta es una gran imagen.
Los que lo conocimos sabemos leer en esta foto todo lo que Chechu es. "Es" porque sigue dentro de todos nosotros.
En esta imagen saltan orgullosas las palabras: "generosidad" "entrega" "humildad" "sencillez" "cariño" "bonhomía".

Lo dice esta amiga, meridianamente
Chechu era una de esas personas que nunca se daba importancia.Que nunca pensaba en sí mismo. Que estaba ahí, modestamente, como si nada. Ayudando siempre. Atento a las necesidades de los demás.
Chechu era la pura bondad que cuando desaparece, vacía el mundo de esperanza y lo deja huérfano. La vida es menos sin él.

Nunca se podría imaginar cómo lo van a echar de menos. Cómo van a valorar su labor, su calor.

Chechu, te has ido demasiado pronto y en una travesía muy dura e injusta.
Los que te conocimos poco sentimos un vacío inexplicable. Sólo necesitábamos saber que la vida te sonreía para llenarlo.
No podemos imaginar cómo será el que has dejado en tus seres más cercanos y queridos.
Quiero resguardar, aquí también, los pocos recuerdos personales tuyos.
Un libro que yo ya tenía (coincidiamos en
ciertas sensibilidades)



Y esta pequeña foto- tan grande al mismo tiempo- que se ve tan mal, pero en la que ya se ven tantas cosas...
Joaco y Chechu. Chechu y Joaco. Y en esas caritas, la bondad de ambos. Y en la foto que no se podrá hacer ya más, un hueco imposible de llenar.
Ese hueco en el estómago y en el corazón que has dejado, se esponja con tu recuerdo y con tu gran lección de consideración y abnegación.
Te queremos y te echamos de menos.
