
Los luchadores canarios
Era un sábado por la noche del mes de abril. Mis padres, mis hermanos y yo estábamos preparándonos para ir a ver la luchada al terrero de Santa Brígida.
Cogimos la guagua y llegamos a tiempo. Los luchadores estaban preparados, había muchísima gente y yo estaba muy emocionado. Queríamos que ganara nuestro equipo, el Roque Nublo. Los dos luchadores se saludaron, y comenzó la lucha.
Todo el mundo estaba nervioso, gritaban, animaban a los luchadores de su equipo favorito... El luchador del Roque Nublo levantó al otro luchador con una fuerza tremenda y todos nos quedamos con la boca abierta. De repente el terrero se quedó en absoluto silencio, nos quedamos sorprendidos al ver semejante lucha.
El otro luchador cayó en la arena. Cuando giré mi cabeza vi un camello y dos cabras, que también estaban viendo la luchada. Me quedé muy sorprendido; nunca pensé ver en un terrero de lucha a tres animales... ¡Es que la lucha canaria es muy bonita! ¡Hasta le gusta a las cabras y camellos!
Terminó la lucha, y ganó mi equipo ¡El Roque Nublo! Todos estábamos muy contentos y papá nos invitó a cenar unas papitas arrugadas con mojo rojo y un pollito asado. Fue una noche estupenda.
Después de la pelea, el luchador vencido estaba muy triste porque el ganador se rió de él.
El público estaba tan emocionado que se cayó de las gradas, estaba enfadado y saltó al terrero.
El camello se desmayó y cayó encima de la gente.
Los luchadores se asustaron y buscaron a sus mamás.
El árbitro empezó a pitar para que la gente volviera a su sitio pero hacía calor y la arena estaba fresquita.
Acabaron abrazándose todos y celebraron una fiesta.
Creado para "Colorful Songs" Erasmus+ por 1º A y 2º A del CEIP Juan del Río Ayala
en el proyecto eTwinning project "Before&After".

