No quiero meteros miedo porque yo os quiero valientes, valientes e inteligentes
Gloria Fuertes

Hace mucho tiempo en un remoto lugar del Universo vivía un astro llamado ORTSA. Con frecuencia se sentía incómodo por las noticias que llegaban de otros espacios inexplorados.
Ortsa los llamaba: "TIPOESTEREOS".
Su forma de vida le intrigaba, así como su aspecto físico. Por ello decidió lanzarse a la aventura y recorrer el espacio que lo separaba del llamado planeta
"TIERRA".
Era consciente que el viaje sería arriesgado y peligroso, pero le gustaban las aventuras y esta le parecía muy interesante.
Previamente se informó del lenguaje que utilizaban para comunicarse, de su forma de vestir, costumbres, hobbies...etc. Quería parecer uno de ellos para poder descubrir lo que tanto le perturbaba.
Después de mucho pensar decidió adoptar la forma de "tipoestereo" con pelo blanco, bigote y barba.
Tras un tiempo de dudas y cavilaciones decidió que su acción debía ser significativa y visible. Pensó que la amapola es una flor preciosa que inunda los campos en primavera. Si se manipula con las manos, se quedan manchadas de rojo.
Iniciaría un viaje por los lugares más recónditos del planeta para observar las actitudes de los habitantes "tipoestereos"
Ortsa continuó viajando, quería descubrir todas las formas de vida y relación entre estos seres. Percibió la diferencia entre ellos, por eso a unos los llamaba tipoestereo-e y a otros tipoestereo-r.




Una mañana que apenas lucía el sol, y el frío era aterrador, dos pequeños tipoestereos-e gritaban porque no querían ir al colegio. Lo sorprendente era que no eran conducidos por un tipoestereo-r con pelo largo, elegante, bolso que pendía de su cuerpo... etc. En este caso, era un tipoestereo-e con la indumentaria del trabajo, que intentaba calmar a sus pequeños.

Les explicaba la importancia de aprender los conocimientos que nos han transmitidos nuestros antepasados, conocer los avances de la ciencia, tecnología, y el valor de la relación con nuestros iguales. Todo este saber nos nos ayuda a crecer con actitudes saludables para nuestra vida.
A medida que se acercaban al centro de estudios, los pequeños fueron calmándose y en sus caras se dejaba ver una sonrisa que se la transmitieron a su acompañante.
Ortsa, se sintió aliviado al ver que había tipoestereos-e que disponían de tiempo para acompañar a sus hijos e hijas al centro de estudio. Les había escuchado que se estaba creando una tendencia de tipoestereos-e que solicitaban en sus centros de trabajo compaginar la vida laboral con la de familia. Algunas empresas habían establecido la disponibilidad horaria que les permitiese realizar ambas funciones.
En otras zonas, los tipoestereos-r eran los que asumían todas las cargas familiares y al mismo tiempo las del puesto de trabajo.
Después de mucho pensar se le ocurrió una gran idea para transformar esas situaciones que no le gustaban.
A medida que los ambientes y realidades se transformasen con actitudes justas e igualitarias , la nariz con forma de amapola cambiaría al color blanco y transcurrido un tiempo en el que predominansen las actitudes de justicia e igualdad, la naríz volvería a su estado inicial.
Con el paso del tiempo la imagen de los tipoestereos fue cambiando rápidamente, preguntándose la causa que originaba las transformaciones que experimentaban.
Algunos visitaban a los médicos especialistas de la estética, otros investigaban en las nuevas tecnologías e incluso preguntaban a los científicos por la causa o motivo del trastorno que estaban sufriendo.
Lo importante es que los científicos descartaron el origen por razones de cultura, alimentación, tipo de estudios, raza...etc.
A una minoría no les había cambiado su aspecto físico, pero no sabían el motivo. Ellos también pensaban que les afectaría algún momento.
Los que eran reincidentes en sus actitudes injustas, su afectación era mayor, apareciendo las manchas de amapola por todas las parte del cuerpo, siempre en las zonas más visibles.
Los que no estaban afectados empezaron a pensar, en el origen de dicha pandemia. Para ello se organizaron en grupos colaborativos procedentes de diferentes ciudades y países, destinando dinero para la investigación.




Pasado unos meses, unos jóvenes que no estaban afectados decidieron acompañar a personas aquejadas de las manchas de amapola, durante todo el día, anotando todas las situaciones que modificaban su aspecto físico.






De esta forma descubrieron que había expresiones del lenguaje que marcaban las diferencias entre los habitantes, generaban estereotipos culturales, sociales, publicitarios, étnicos, de género, en el desempeño de los oficios, en el color con los que se vestían a los recién nacidos....etc.

Las investigaciones concluyeron que el virus que generaba las manchas era el uso de estereotipos publicitarios, culturales, étnicos, de género, sociales, en el trabajo, en la asignación de roles.......etc.
Tendrían que idear una estrategia para que todo la humanidad tomase conciencia de la situación y poder eliminar la pandemia.
Tendrían que concienciar a la humanidad de este problema e intentar lanzar mensajes mediante los medios de comunicación, redes sociales, en los centros educativos....etc. En suma, tendrían que trabajar duramente para cambiar la situación y educar en la igualdad.

Decidieron hacer campañas publicitarias, difundir vídeos, canciones, películas, mensajes......
Poco a poco la situación fue normalizándose, aunque quedaban pequeños grupos que se resistían al cambio.
Ortsa se sintió feliz por los éxitos conseguidos. Decidió regresar a su lugar de origen.Las manchas de amapolas, habían extinguido los estereotipos, de la faz de la Tierra.
Colorín colorado con los estereotipos hemos acabado
