Este libro se lo dedicamos a nuestra escuela que por suerte no es ni oscura, ni embrujada y nos recibe con mucho amor cada día.
A Silvi y Euge que nos ayudaron tanto.
Y por último, a sala de cuatro con los que compartimos el proyecto.

Hace muchos años, en una escuela embrujada a la que iban estudiantes de brujerías, vivía Petro, un brujo malo, feo, gordo, viejo y aterrador que era el director de la escuela.
Un día, el director ordenó con un grito que hicieran una poción de belleza con cucarachas y patas de rana, pero algo salió mal.
Cuando los alumnos hicieron la mezcla, una brujita llamada Florinda salió corriendo para mostrarle al director lo que habían hecho, pero se le cayó el líquido y se desparramó por la escuela.
Al día siguiente, el director vio que la escuela estaba cambiada: se veía muy ,muy fea. Entonces, los alumnos y las alumnas por miedo a que los retara, salieron corriendo del lugar y así fue como quedó abandonada.
Ocho mil años màs tarde, Florinda volviò a la escuela abandonada para buscar al director y rescatarlo de su propio enojo. Se sorprendió cuando la vio más sucia, más fea y más aterradora que en el pasado. En ese momento, apareció un gato negro, gigante y parlante que, a través de un laberinto más oscuro que la noche, la ayudó a encontrar el camino secreto a la dirección donde estaba el brujo Petro.
Mientras caminaban, se chocaron con un bloque muy grande y entonces fue cuando Florinda con su varita hizo un hechizo de luz para iluminar el camino correcto . El gato comenzó a lanzar fuego y destrozó los bloques para llegar al lugar adonde estaba Petro.
El brujo estaba más feo, más gordo y más sucio que antes. Estaba llorando porque quería remodelar la escuela y no sabía cómo hacerlo porque sus poderes ya no servían por ser tan tan tan tan tan tan viejo.




Entonces, Florinda hizo un hechizo de limpieza a la escuela y al brujo para que se transformaran. Desde entonces, el brujo fue más amistoso y la escuela quedó hermosa para que nadie más se asuste y las brujitas y los brujitos vuelvan a estudiar.
Y vivieron todos juntos en la escuela para siempre.
