Dedicado a la clase de 1º de la ESO

Un mediodía Carlos y Pablo se fueron a una casa abandonada cerca del cementerio de su pueblo. Los dos hermanos quisieron ir porque corrían los rumores de que vivía el hombre del saco. Antes de entrar, encontron la tumba del padre del misterioso propietario de la casa, se asustaron y entraron rápidamente. En el vestíbulo vieron un enigmático gato negro y lo siguieron.
Les llevó hasta la planta de arriba donde el hombre del saco tocaba una música espeluznante con un órgano, se giró y los amenazó diciéndoles que si los volvía a ver los mataría.
Los niños bajaron las escaleras rápidamente, fueron a la salida, abrieron la puerta y se encontraron al hombre del saco junto a su padre. Pablo y Carlos cerraron la puerta y se escondieron en la casa.
Estuvieron mucho tiempo sin comer, sin hacer las típicas cosas que hace una persona y murieron sin poder decir nada más a sus padres y amigos
Nadie más se atrevió a entrar en esa casa y nunca se supo nada sobre Pablo y Carlos.

