Didáctica de la literatura y animación a lectura.
4º de Ed. Infantil.

Érase una vez una familia que vivía en lo alto de una montaña.
Tenían un perro llamado Toby que de vez en cuando se escapaba.


Era lunes por la mañana, y ya había pasado la hora del desayuno y Toby veía que nadie salía a por él.
Entonces, Toby decidió emprender una aventura, ya que nadie lo echaba de menos.


Mientras recorría las colinas que estaba al rededor de su casa, pudo ver a lo lejos un perro con cuernos.


Soy Emmanuel, el ciervo feliz. No soy un perro y esta es mi casa, vivo suelto en la naturaleza. ¿Y tú que haces aquí? Yo pensaba que los perros son domésticos
¡Hola! Que perro más raro eres... ¿Tú quien eres?
Toby en ese momento se puso a pensar y vió que el cievo tenía razón; no debería haberse ido sólo. Pero lo único que quería era que su familia de diese cuenta de que un perro es una responsabilidad y que tenían que cuidar de él.
Toby, triste por haber desobedecido, volvió corriendo a casa.




