Dedicado a todos los Maestros de hechiería educativa que me han llevado a donde estoy ahora.
Con vosotros empezó todo.

Érase una vez un joven maestro llamado Álvaro que quería llevar la magia a sus clases.

Para ello, recorrió el mundo en busca de magos muy poderosos, que le enseñaran el camino de la auténtica enseñanza mágica.


Fue a las entrañas de la selva...
Ojalá un bañador...

Conoció antiguas civilizaciones...
¿Y el wifi para cuándo?

Recorrió los ardientes desiertos...
Me tenía que haber traido pantalón corto


Hasta que al fin llegó a lo más alto de la más alta montaña, donde el hechicero supremo vivía dentro de su Torre

El mago Salfuman aceptó en convertirse en el muevo maestro y enseñar toodo lo que él sabía.


Tras mucho estudiar, finalmente Álvaro recibío el diploma como Mago Educativo.


Ahora ya era un hechicero, que vivía en su propia Torre mágica, estudiando hechizos, pociones, encantamientos y cuidando criaturas mágicas.


Pero con todo el trabajo que tiene que hacer, necesita ayuda.
Necesito duendes mágicos para que me ayuden, y asi poder proteger el mundo mágico de las criaturas osucras que lo habitan.
Por suerte, hay más magos dispuestos a ayudarle, como la Maga Silvia y el Mago Jorge.



Pero no son suficientes. Es necesaria la ayuda de pequeñas criaturas mágicas, que acepten vivir en la Torre del Mago Álvaro, seguir sus enseñanzas y hacerle caso es sus mandatos.
Necesito duendes que nos ayuden en esta aventura contra las fuerzas oscuras.

Si aceptais, os convertiré en duendes, vivireis junto a mi en la Torre, descubrireís nuevas salas en ella y aprendereis hechizos.



¿Conseguirá el Mago Álvaro, y sus compañeros la ayuda de los duendes necesaria para vencer a las fuerzas de la oscuridad?
