PARA VALERIA RONQUILLO.

Había una vez un perrito peludo y de color café llamado Juanito.
Juanito era cuidado por su madre llamada Azul y por la familia Rico, era muy feliz, hasta que un día la vida de Juanito cambio.
















Un niño que pasaba cerca de la casa de los Rico vio a Juanito y dijo:
-Que perrito tan bonito creo que me lo llevare a casa-







Con los días el niño se aburrió de Juanito y decidio tirarlo a la calle.





Por suerte para Juanito, encontró una gata llamada Zimby de color gris y pequeña.
-¡Hola! Soy Zimby, ¿Cómo te llamas? ¿Qué haces aquí? - dijo la gatita
-Soy Juanito, perdí a mi familia- contesto Juanito.
- lo lamento Juanito, pero aquí vamos a jugar mucho- dijo Zimby muy feliz.




Al paso de los días llego el invierno, y se comenzaron a quedar sin comida y tenían bastante frio para seguir en las calles, Juanito extrañaba mucho a su familia, no había un día que no pensara en ella.
Zimby y Juanito pensaron que era hora de comenzar a buscar una nueva casa, así que ese día por la mañana decidieron salir en busca de una casa nueva y por fin una familia.
Caminaron mucho, pasaron por lagunas y bosques hasta que Juanito vio una casa que le parecía muy familiar.


-¡Zimby! Mira, esa casa es grande, seguro que tienen una cocina con bastante comida y quizá una camita para descansar- dijo Juanito.
-Juanito es arriesgado, quizá hay perros grandes o quizá no nos quieren- contesto Zimby la gatita.
-Tengo una sensación que esta es la casa correcta, vamos a entrar- dijo Juanito.
Zimby y Juanito entraron a la casa, no había nadie, por lo que se dirigieron a la cocina.
Al entrar abrieron el refrigerador y se asombraron de tanta comida que había. Tomaron un poco de comida y de pronto escucharon un ruido fuerte.


- ¿Escuchaste? - pregunto Zimby.
-Shh alguien viene- contesto Juanito.
En ese momento entro Azul, una perra grande y fuerte, muy parecida a Juanito.
- ¿Qué hacen ustedes aquí y quiénes son? - gruño Azul
Zimby y Juanito no podían contestar del miedo que tenían.
-Esperen tu no puede ser posible, ¿Juanito, eres tú? - pregunto Azul
-¿Mamá? ¡Mamá! Si soy yo. - grito con alegría Juanito.



Azul y Juanito corrieron abrazarse, no podían creer que estaban juntos.
Azul fue por sus amos moviendo la cola muy feliz, cuando bajaron vieron a Juanito. corrieron a abrazarlo y darle mucho amor.
Cuando voltearon vieron a la gatita Zimby, también la abrazaron muy fuerte y le dijeron que por ser tan amable y ayudar a Juanito podía vivir con ellos y la iban a querer mucho.






Zimby sin duda acepto y vivieron felices para siempre.
FIN.



















