Por inquieto todo el tiempo, con todo el amor del mundo... dedicado a Axel.

Había una vez en un pueblo muy lejano, una granja.
En esta granja vivían dos vacas la mamá se llamaba Cuca y su hija Cuquita.


Cuquita siempre correteaba a las gallinas,
Su mamá se la pasaba diciéndole que un día por no estarse en paz podría pasarle algo.


Cuquita era tan inquieta que en un segundo se subía al tejado de su casa.

y.... en otro segundo se subía a la jardinera y arrancaba las flores.
Su mama siempre le decía
“No cuquita”


Minutos después.....se escapaba de su mamá y se iba al pueblo a ver a sus amigos Pancho y Carmen.



Un día decidió visitar la casa del señor Juan él siempre le daba de comer manzana, siempre estaba en su tractor y platicaba. Pero su mamá siempre estaba preocupada porque no sabía dónde estaba.

Siempre después de visitar al señor Juan, Cuquita se iba al lago que se encontraba a un lado de su casa, con su amigo Pancho a ver y molestar a las ranas.
Las ranas ya se sentian cansadas de que Cuquita no las dejaba dormir.




Asi eran todos los días, cuquita nunca podía estarse quieta
Un dia, su amigo Chucho no podía acompañarla al lago. Por lo que decidió ir sola.
Al llegar se dio cuenta de que las ranas no estaban y al saltar a una de sus hojas, Cuquita se cayó al agua y no sabia nadar........

Su mamá la alcanzo a ver de lejos y fue corriendo a ayudarla...


Entonces . Cuquita aprendió una gran lección, desde ahí le hizo caso a su mamá y aprendió a permanecer tranquila más tiempo.


