Dedicado a todos los lectores que tengan la ilusión de echar a volar su imaginación

En un pequeño pueblo lejano de la ciudad vivía Sofía que era una niña a la que le encantaba jugar por todos lados pero sobre todo era feliz recorriendo cada rincón en busca de lugares nuevos.

Un día se encontraba explorando dentro de la naturaleza y se sorprendio al escuchar ruidos cercanos a un árbol.

Temorosa se acerco y se dio cuenta que habia un huevo gigante a punto de abrirse


Se acerco cada vez más y se sorprendio cuando vio que de aquel huevo estaba saliendo un dinosaurio.


Salió corriendo por temor de que aquel dinosaurio tuviera intenciones de comerla.


Se detuvo y esperó... se dio cuenta de que el dinosaurio estaba muy triste y se sentía desorientado.

El dinosaurio no sabía porque había nacido ahí y porque estaba solo.

Sofía le prometió que ella no lo dejaría solo y que le ayudaría a adaptarse a su nuevo hogar.


Juntos se fueron y poco a poco se hicieron grandes amigos.


Sofía nunca más volvió a dejar al dinosaurio solo. Juntos pasaron grandes momentos y vivieron una larga vida


