Dedicado a todos los niños y niñas que se están portando tan bien estos días.

Érase una vez unos niños que vivían en Cartes. Se llamaban Yoel, Manuel, Ibrahim y Javier.
Eran muy amigos y les gustaba mucho jugar juntos.






Un día apareció un fantasma. Le gustaba mucho dar sustos.
Se acercaba a la gente sin que le vieran y les hacía:
-¡¡¡¡¡¡UUUUUUUHHHH!!!


¡¡¡¡¡UUUUUUUUHHHHH!!!!
La gente quedaba tan asustada que se tenían que quedar en casa unos días, hasta que se les pasase el susto.


Pero Yoel, Manuel, Ibrahim y Javier eran muy listos.
Tuvieron una idea.








Si todo el mundo se quedaba en casa, el fantasma no tendría a quién asustar y se aburriría.

¿Dónde está todo el mundo?
Pasaron varios días sin que la gente saliera. Solo podían salir algunos adultos con cuidado de que el fantasma no les viera.
Al final, el fantasma, aburrido, se marchó.

¡VAYA ROLLO!
Y todos los niños pudieron volver a jugar en la calle de nuevo.




¡¡¡¡BIEEEEEEEEENNNN!!!!
