
Cuenta una leyenda, que una vez una hermosa mujer tuvo dos gemelos a los que llamó Rómulo y Remo.



Un malvado rey los perseguía y, para ponerlos a salvo, la mujer puso a los bebés en una cesta y la dejó en el río Tíber.













La cesta navegó y navegó con los bebés dentro, hasta que se detuvo. ¡Rómulo y Remo estaban solos ahora!



Pero entonces, una loba llamada Luperca apareció por allí y los recogió.




Luperca cuidó de ellos como si fueran sus crías.



Cuando crecieron, Rómulo y Remo decidieron crear una ciudad en el mismo sitio donde la loba Luperca los recogió y cuidó de ellos.



Esta ciudad se llamó ROMA.
