Para Javier y Nerea

Javier y Nerea son amigos.
Son dos niños muy simpáticos.


Les gusta mucho salir al bosque.
Una tarde quedaron para dar un paseo.


Se encontraron con una abeja muy grande.
Al principio les dio miedo, pero la abeja le empezó a hablar.

No os preocupéis. No soy peligrosa. Tengo algo que contaros.
Les contó que estaban en peligro. Alguien estaba destruyendo sus colmenas y las abejas estaban desapareciendo.



Javier y Nerea sabían que las abejas son animales muy importantes. Ayudan a transportar el polen de las flores de los árboles, y sin ellas no podrían dar frutos.












Investigaron para descubrir el problema. Cerca de las colmenas encontraron unas huellas y las siguieron.







Las huellas les llevaron hasta un pueblo escondido entre los árboles.
¡Cuántas cosas había en el bosque que desconocían!
Pero, ¿quién viviría alli?
Era un pueblo de escarabajos gigantes. No tuvieron miedo, pues los escarabajos parecían amigables.
Javier y Nerea les preguntaron si sabían algo del problema de por qué desaparecían las colmenas.






Uno de ellos les explicó que había un grupo que solía jugar al fútbol cerca de las colmenas.
Quizá con sus balonazos las rompieran sin querer.












Hablaron con ellos y le explicaron la importancia de respetar a las abejas.








¡Tenéis que tener cuidado! ¡Las abejas necesitan las colamenas
Entre todos ayudaron a reparar las colmenas. Prometieron respetar el lugar y se hicieron amigos de las abejas.
















Javier y Nerea regresaron a sus casas.
Tenían muchas ganas de contar lo que les había pasado, pero ¿les creerían?


