El cuento del duende contaminador enseña a los niños lo importante que es que respeten y cuiden el medio ambiente ya que ellos, como seres humanos, forman parte de él.

Érase una vez, una duende malvado llamado Saimon, que tenía muy malas intenciones. Quería conseguir que los niños tirasen basura en la calle y ensuciaran todo porque cuanta más basura tirasen, más fuerte y poderoso seria él.

Saimon el duende decía:


Tengo claro lo que quiero. Con mi fuerza y mis poderes me apropiare del planeta para transformarlo en un lugar oscuro, feo y lleno de basura.
Cuando veía que algún niño estaba buscando una papelera en la calle para tirar basura, el duende mandaba a unos bichos voladores que les susurraban al oído:
- ¡No hay papeleras! ¡No busques porque no hay ninguna! Tira la basura al suelo, ¡qué más da! Nadie se dará cuenta...

Los bichos embrujaban a los los niños hasta que conseguían estos tirasen la basura al suelo.


- ¡Jajajaja! ¡Todo se está llenando de basura! ¡Dentro de poco conseguiré ser tan fuerte y poderoso que destruiré el mundo!
Gritaba el duende mientras veía toda la basura que había en las calles.

Los bichos malvados tenían tanto poder que consiguieron que todas las personas dejaran de usar las papeleras y contenedores y que tirasen la basura al suelo o en mitad de la naturaleza, hasta que todo estuvo sucio y asqueroso.







El duende deseando hacer el mal, poco a poco, convirtió los bosques en lugares oscuros sin árboles ni ríos, las ciudades cada vez eran más feas, los animales desaparecieron del mundo y dejó de haber comida para las personas. El mundo se llenó de basura y el duende lo convirtió todo en un lugar en el que no se podía vivir.


Un día, un pájaro gigante que vivía en otro planeta, vio desde el espacio que el planeta Tierra estaba diferente. Ya no se veía el azul de los ríos y mares, ni el verde de los bosques. Así que decidió acercarse un poco más para ver qué ocurría.

- ¡No puede ser! ¡Pero si está todo lleno de basura! – se sorprendió el pájaro
El pájaro gigante volvió a su planeta para contar a todos lo que estaba pasando. Allí todo el mundo cuidaba la playas, los bosques o los ríos y respetaba a los animales y las personas.
Cuando contó en su planeta la tragedia, todos los habitantes se reunieron para buscar un plan.


¡Pidamos ayuda al Mago Crespito! Él sabrá qué podemos hacer para devolver la vida a nuestro planeta vecino
-Dijo dos de los habitantes
-Todos fueron a buscar al mago para explicarle lo que ocurría. El mago, muy sorprendido por lo que oía, les dijo:

- ¡Esto tiene que ser obra del malvado Duende contaminador Saimon! ¡Creo que tengo la solución!
De repente, el mago empezó a meter en una olla gigante un montón de cosas raras: un calcetín roto, una lata de atún, el plástico de una bolsa de gusanitos, un montón de cáscaras de fruta y un líquido verde fluorescente que hizo que saltaran chispas.


Ya está lista la pócima. Ahora tienen que rociar al duende con ella. Si lo logran harán que pierda sus poderes y todo vuelva a la normalidad. Además también hará que todos los niños de la Tierra aprendan que no deben tirar la basura a la calle.
El pájaro gigante fue muy valiente y se ofreció a venir a la Tierra para lanzar la pócima sobre el duende.


Fue difícil, pero finalmente lo consiguió. Cuando la pócima cayó sobre el duende contaminador, poco a poco todo volvió a ser como siempre. Los bosques, los ríos, las playas y las ciudades volvieron a brillar y a recuperar su esplendor y, desde aquel momento, nunca nadie volvió a ensuciar el planeta.


Autores
Juliza Alejandra Sánchez Navarro
Jharixleiny Rangel Tamayo
Natalia Quintero Blanco
