ACTIVIDAD DÍA DE LA LECTURA EN ANDALUCÍA
16 DE DICIEMBRE DE 2017

UN DESASTRE DE NAVIDAD
Por Camila Guzmán Tirado 3º A
Érase una vez una niña llamada Sara que tenía un hermano pequeño llamado Sebastián.
Sara y Sebastián estaban muy nerviosos porque ese día era veintitrés de diciembre.
Al día siguiente sería veinticuatro, y estaban esperando a Papá Noel.
Llegó el día veinticuatro, eran las nueve de la noche, cuando apareció Papá Noel. Éste les dejó una carta que ponía: "Lo siento Sara y


Sebastián, vuestra casa ha sido la última de todas y no tenía más regalo, perdonadme."
-¡Oh, no! ¿Qué vamos hacer?Dijeron Sara y Sebastián.
Los dos se pusieron la ropa y se fueron a recorrer todo el mundo en busca de Papá Noel.
Recorrieron todo el mundo y llegaron a una casita abandonada, muy, pero muy grande. Pegaron a la puerta y escucharon:
-¡Oh,oh,oh!
Sara y Sebastián se pusieron super contentos


porque habían encontrado a ¡Papá Noel!
los niños le preguntaron:
-¿Por qué no nos ha dejado ningún regalo?
-Ahora os puedo dar el regalo a los dos- les contestó Noel.
Les preguntó si querían el regalo y ellos contestaron:
-¡Sí, sí, sí!
-¡Vale, vale! les dijo Papá Noel.
-Pues para tí, Sara, una muñeca y para tí, Sebastián, un coche de carreras.



Un día de Navidad salí a pasear. De repente se escuchó un ruido muy fuerte,¡Pooom!
Fuí a ver que pasaba. ¡Era Papá Noel!
Fue increíble. Él me dijo:
-Carlota, sube a mi trineo.
Yo me subí, ¿cómo iba a perder una oportunidad tan grande?
Me llevó al Polo Norte, me enseñó su casa, todos los regalos y por supuesto no podían faltar sus duendes.
UNA NAVIDAD UN POCO EXTRAÑA
Por Carlota Rivero Monge 3º A


Levaban trajes y gorros verdes. Eran increíbles.
Después Papá Noel me llevó a mi casa. Debajo del árbol me dejó ¡una muñeca!.



MI NAVIDAD
Por Raymi Sile Alcocer
Mi Navidad es amor, cariño, fiestas, sorpresas y mi familia.
LAS MEJORES NAVIDADES
Hola me llamo Raymi y en realidad todas las Navidades son fantásticas, pero éstas que os voy a contar fue un poco extraña porque en mi casa ¡entró un ladrón!
Mientras mi familia y mis amigos cenaban yo subí a buscar algo y ¿sabéis lo que me encontré?
Al ladrón, que resultó ser "¡Papá Noel!.
Después de eso nos hicimos amigos.
Y ahora cada Navidad me trae lo que quiero porque somos amigos.



MI NAVIDAD
Por Salomé Monge Fernández 3º B
En mi familia nos gusta mucho celebrar las fiestas navideñas.
Todo comienza en el día de la Imaculada, cuando tenemos por constumbre montar el portal de Belén y el árbol de Navidad. Ese día me lo paso muy bien, vamos al campo por hierba para el belén, ponemos luces y adornos en el árbol y en mi casa ya parece que es Navidad.


Ya hemos visitado como todos los años las luces de Sevilla y los espectáculos de luz y sonidos que hacen.
También visitaremos algunos portales de Belén vivientes.
En Navidad hacemos muchas comidas familiares, cenas en casa de mis abuelas, almuerzos de primos, comidas con los amigos de mis padres...
La noche de Fin de Año me gusta mucho. Mi hermano y yo nos disfrazamos, en mi casa hacemos un cotillón y cuando son las doce nos comemos las uvas.



Y por fin llega mi día preferido de las fiestas navideñas, el día de Reyes. Primero pasamos la tarde viendo la cabalgata de Reyes, cogemos caramelos y regalitos, ¡nos lo pasamos genial!.
Y por fin esa noche y a la mañana siguiente recibimos los regalos que pedimos.
¡Me gusta mucho la Navidad!











RELATO NAVIDEÑO
Por Claudia García Molina 3º B
Esta historia empieza un día de la Navidad del año pasado, cuando mis primos, mi hermana y yo salimos a dar un paseo por el campo.
Estaba todo oscuro y empezamos a caminar, yo tenía un poco de miedo, pero estaba tranquila porque mi prima es muy valiente.
De repente, escuchamos un ruido que venía de dentro de una cueva y, aunque asustados, nos decidimos a entrar dentro de la cueva.
No me podía creer lo que había dentro, estaba todo lleno de luces y unas personas muy pequeñas estaban allí, eran los ayudantes de Papá Noel, que estaban fabricando muchos juguetes.
Nos quedamos escondidos viendo como trabajaban hasta que nos descubrieron.
Entonces los ayudantes decidieron regalarnos un juguete a cada uno para que les guardáramos el secreto de su cueva.
Y así volvimos contentos a casa.









LA FAMILIA PÉREZ EN NAVIDAD
Por Duly Pérez Rodríguez 4º A
En un maravilloso pueblo vivía una familia la cual cada año le daban la bienvenida a la Navidad con mucha ilusión.
Alonso el padre, era el encargado de comprobar las luces para colocarlas en el Portal de Belén y el árbol. Luego está Inma, que al igual que a los más pequeños Duly y Christian, la Navidad es la fiesta más deseada del año.
Ellos tres sacan de la buhardilla el árbol, y del armario todas las figuritas del portal. Cada año el portalillo es más grande. Mientras escuchan y cantan villancicos. El papá gruñón enchufa las luces y contetos dan un pequeño aplauso.
La llegada de Nochebuena y Nochevieja los "Pérez", que así se llama la familia, prepraran la cena de por la noche en casa de los abuelos. Mientras tiran petardos en el patio de la Ermita, va llegando la familia para estar todos juntos.
A la hora de las uvas, cuando tocan las campanadas, la familia se da un fuerte beso lleno de deseos y amor.
Se va un año para empezar uno nuevo mejor.
Pasan los días y ansiosos Duly y Christian escriben a los deseados Reyes Magos.
La tarde del 5 de enero en casa de los "Pérez", nerviositos ni se almuerza
y con los bolsillos llenos de bolsas, van detrás de la cabalgata recogiendo caramelos y juguetes.
Cae la noche en ese maravilloso pueblo y al regresar a casa casi trepando por las escaleras, abren todos sus regalos.
Contentos y felices disfrutan de los juguetes que los Reyes les dejaron.
Termina la Navidad, recogen y guardan el árbol y el portal con una nueva ilusión para el próximos año.






UNA NOCHE ESPECTACULAR
Por Daniel Luque Romero 4º A
Ésta es la historia de cuatro amigos: Daniel, Antonio, Carmen y Ana.
Un día en el patio del colegio, los cuatro amigos se reunieron para hablar sobre que regalos habían pedido para Navidad. Cuando acabó el colegio, se fueron a casa de Antonio para estudiar.
Entonces a Ana se le ocurrió la idea de que el día que viniese Papá Noel se quedarían despiertos para verlo. Acordaron que la noche del 25 de diciembre dormirían los cuatro juntos



en casa de Antonio.
Por fin llegó la noche que tanto esperaban, se metieron en la cama y comenzaron a hablar para no quedarse dormidos.
Escucharon un ruido abajo y decidieron bajar las escaleras silenciosamente y ... ¡Era el gato de Antonio! Pasaron las horas y finalmente se quedaron dormidos.
A la mañana siguiente, se despertaron y fueron corriendo a ver sus regalos. Al lado de los regalos encontraron una nota que decía: "No intentéis verme, porque tengo que repartir regalos por todo el mundo y no puedo entretenerme. La magia no está en lo que se ve, sino en lo que se imagina."





UN REGALO ESPECIAL
Por Paula Salas Lora 4º A
Faltaban dos días para la Navidad. Natalia estaba muy ilusionada porque quedaba poco para que toda la familia se reuniesen y, sobre todo, estaba deseando que Papá Noel le dejara sus regalos.
Estaba impaciente por jugar con la casa de Barbie que Papá Noel le iba a traer.
Natalia acompañó a su madre a un centro comercial a comparar algunas cosillas para la cena de Nocehbuena. Justo al entrar, vio a un perro muy delgado y sucio. Parecía que estaba abandonado. Todo el mundo que pasaba por su lado intentaba evitarlo.
A Natalia le dio mucha pena y se acercó para acariciarlo. El perro se puso a mover la cola, pero la madre le agarró el brazo y le dijo que no se le acercara. Natalia empezó a llorar porque quería llevárselo a su casa, pero su madre no quería.
Cuando llegó a casa, se fue corriendo a su cuarto y empezó a decir que este año no quería ningún juguete, sólo quería ese perrito que vio en la calle.
Cuando llegó el día, la madre le dio a Natalia el regalo que Papá Noel le había dejado. Se llevó una gran sorpresa cuando vio al perrito de aquel centro comercial. Se puso muy contenta y desde entonces se convirtió en su mejor amigo.




EL DESEO DE NAVIDAD
Por Carmen Bernabeu 4º B
Max, Era un niño que como todos los niños este año quería el juguete de moda.
Su deseo de Navidad era tener el superhéroe "Superman". Se lo pidió a su padre que estaba siempre ocupado con el trabajo, y como siempre se le olvidó.
Para solucionar el problema al padre se le ocurrió participar en la cabalgata de Navidad. La última carroza era
la de Superman. Todos los niños esperaban ansio-
sos el paso de la carroza.
Superman tenía que elegir a un niño y darle
un Superman de juguete.
Allí entre la multitud se encontraba Max. Daba saltos de alegría cuando el dedo de Superman lo señaló a él. Subió a la carroza, estaba hecho un flan y Superman le entregó su querido juguete. Era el niño más feliz del mundo, por fin tenía su ejemplar de Superman.
Pero cuando fue finalmente feliz es cuando se dio cuenta de que Superman era su padre.




¡LLEGA LA NAVIDAD!
Por Ángel Fernández Paz 4º B
En un pequeño burrito, la Virgen
y San José van yendo muy despacito
caminito de Belén.
Llevan un dulce tesoro que
hace a la noche cantar,
es un pequeño bendito
lleno de luz y paz.
Jesús llega en Nochebuena
y nos quiere regalar
un mundo lleno de dicha
y una Feliz Navidad.


¡Arre!,¡arre!, borriquito.
¡Arre!,arre!, y llegarás.
Lleva pronto a los viajeros
y después descansarás.
UNA NAVIDAD DISTINTA
Por Daniel Sabir 5º A
Érase una vez, un pequeño pueblo, situado en Chad. En él, vivía una familia muy pobre, pero muy feliz.
En primavera todo les iba bien. El padre trabajaba en una empresa de envasado de alimentos, que quebró justo antes del verano. Cuando Llegaron las calores no tenían ni para comprar un generador de electricidad para poner un ventilador y refrescarse un poco del calor. En otoño se refugiaban de las aguas en su pequeña casa de madera y barro envejecida por los años y no salían hasta que las lluvias se marchaban.
Pero el problema era cuando venía el invierno, ya que pasaban mucho
frío. La Navidad, se acercaba y no tenían dinero para comprar



regalos para toda la familia.
El alcalde del pueblo era bien conocido por su bondad allá donde iba y no tardó en idear un plan en colaboración con todos los vecinos.
Habían planeado una fiesta sorpresa a esta pobre familia.
-Este es el plan, tú vas a llamarlos mientras los demás lo preparamos todo, ¿entendido?- dijo el alcalde.
La sorpresa se llevaría a cabo en un gran local en donde habían muchas
mesas redondas decoradas con bellos colores y flores olorosas. El
techo lo adornaron con luces colgantes y brillantes y en una esquina se
preparaba el DJ para tocar música.









Terminaron de preparar la fiesta, en donde había muchos regalos
y comidas de todo tipo. Cada vecino llevó comida para después compartirla entre todos. Cuando la familia llegó al local donde se celebraba la fiesta sorpresa, se pusieron muy contentos y lloraron de emoción y de alegría. Se recaudó mucho dinero que serviría, entre otras necesidades básicas para que los niños pudieran estudiar en un futuro.
Cuando acabó la fiesta, la familia regresó a su casa, todavía conmovidos y llenos de gratitud hacia sus vecinos. Fue una fiesta muy divertida y pasaron las mejores Navidades de sus vidas.
Con el dinero recaudado, tuvieron una vida mucho mejor. Uno de los hijos mayores emigró a América y consiguió un buen trabajo como empresario en



Nueva York. Otro se fue a vivir a Granada. Y los más pequeños se quedaron en el Chad con sus padres.
Y es que de eso se trata, de compartir y dar lo mejor de nosotros mismos hacia los demás en Navidad, ya que la vida es un boomerang y hay que pensar que en cualquier momento nos puede ocurrir lo mismo que a esta familia queriendo así que también nos ayudaran.

UNA ESTRELLA QUE QUERÍA SER DE NAVIDAD
Por Dani Rodríguez Monge 5º A
En el cielo hay millones de estrellas, las hay más y menos importantes, pero hoy os hablaré de una estrella normal con un gran sueño. Ésta estrella quería algo que no era fácil; bajar a la Tierra y convertirse en una estrella de Navidad. Pero ya os lo contaré luego, ahora conozcamos mejor a nuestra puntiaguda amiga.
Un día iba caminando hacia su hogar, cuando se encontró a una estrella que aparentaba una longeva edad. Nuestra amiga la ayudó a ubicarse.
nCuando acabó le dijo que tenía un regalo, era un telescopio que había utilizado durante años y como ya había llegado su hora, se la regalaría a la única persona que le había ayudado. Después de agradecérselo, le entregó el telescopio y se marchó.
Cuando instaló el telescopio en su casa le llamó la atención la Tierra, a la que miró durante horas. Lo que le atrajo fue ver a unos seres adornar un árbol del que la gran protagonista era una reluciente y bella estrella.
Desde entonces, siempre que pasaba un meteorito intentaba agarrarse, pero nunca lo conseguía, pero lejos de rendirse se esforzó aún más. Cuando lo consiguió, se agarró con todas sus fuerzas y no lo soltó
por nada, aunque sabía el riesgo que corría. Cuando llegó a la atmósfera se desmayó y empezó a caer lentamente en dirección a la Tierra.
Cayó en un bonito parque urbano. Un joven descubrió a nuestra amiga y la despertó. La estrella fue a casa del chico que se llamaba Álex, éste la escondió en su casa, para que sus padres no la vieran. Cuando Álex llegó de la escuela, le contó a la estrella que estaban en plena Navidad, la estrella preguntó si eso era lo del árbol con la estrella y éste respondió que sí. La estrella le desveló su gran sueño, y Álex le dijo que sus padres (Ana y Manuel) le habían encargado comparar la estrella del árbol. Nuestra amiga le iba a decir que si podía ser ella, pero Álex
se le adelantó diciéndole que si quería ayudarle a escogerla, ella no se atrevió a repicar y aceptó.
La estrella le preguntó que si iban ya a comprarla, y Álex le dijo que luego. Pasaron la tarde charlando y se les pasó el tiempo, no se acordaron de ir a comprarla. Al día siguiente (día de montar el árbol) se lo pasaron preparando la cena, puesto que venía a comer toda la familia. Cuando montaron el árbol por completo, se dieron cuenta de que faltaba la estrella. Su madre le preguntó que dónde estaba, nuestra amiga que observaba la escena se subió al árbol, y al verlo Álex dijo: "La estrella está en el árbol". Ellos volvieron a mirar hacia el árbol y le encantó
la estrella. Sonó el timbre y fueron a abrir porque llegaban los familiares.
Desde entonces, nuestra estrella observa desde lo alto del árbol todos los acontecimientos que se repiten por Navidad: la llegada de los gemelos Dani y Adrián, la cena familiar, Santa Claus y los Reyes Magos. El resto del año se lo pasa en una caja con los demás adornos, esperando cada vez más ansiosa la próxima Navidad.



SER FELIZ ES COMPARTIR
Andrea Yarín González 5º B
Había una vez, dos hermanos llamados Adrián y Lucía que se pasaban todo el año esperando que llegara la Navidad, ya que les encantaba, pero no por los regalos ni nada de eso, sino porque se dedicaban a regalar cosas a los más necesitados y a los que estaban solos en esas fechas.
Por fin había llegado la Navidad, y estuvieron preparando la carta a los Reyes Magos, para después ellos regalar los regalos que les trajeran.
-Yo voy a pedir...un muñeco, para una niña que conozco que no tiene juguetes - dijo Lucía.



-Pues yo pediré ropa, porque mi amigo no tiene dinero para comprarla- respondió Adrián.
Los niños hablaron con sus padres para así contarles su plan de llevarlos a los más necesitados sus regalos de los Reyes Magos. Sus padres aceptaron encantados y se emocionaron por los valores que sus hijos estaban adoptando.
A la mañana siguiente, los hermanos Lucía y Adrián fueron al colegio y su maestra les preguntó a todos los niños de la clase:
- ¿Que haréis en Navidad, chicos?
-Mi hermano y yo daremos nuestros regalos a los necesitados- respondió Lucía.
- ¡Se quedarán sin regalos! - comentó Pablo, riéndose de ellos.




-Pues está muy bien eso que harán- replicó la maestra y Pablo asintió muy serio.
Al salir del colegio les dieron las notas del primer trimestre, se iban de vacaciones. ¡Las notas de los hermanos eran estupendas!. Sus padres estuvieron muy contentos y le felicitaron por ello y para celebrarlo pasaron el día fuera, comieron en un restaurante, pasearon por un parque y fueron al cine. Se divirtieron un montón.
Durante las vacaciones hicieron muchas actividades, estuvieron con la familia y amigos, estudiaron lo que habían dado en el trimestre. Cada día se lo iban pasando mejor y mejor, hasta que llegó el fantástico día en el que venían los Reyes Magos. Ese día pondrían todos los regalos en el árbol de Navidad, y en lugar de abrirlos, se prepararon todos para iniciar el viaje y repartirlos.
Primero fueron a la casa de la amiga de Lucía. La niña estaba impresionada por el gesto tan bonito que habían tenido con ella y les dio las gracias. Después se dirigieron a la casa del amigo de Adrián y al niño le encantó su regalo.


A continuación, se pasaron por el hospital y repartieron detalles a todos los niños que estaban hospitalizados. Por último, visitaron la residencia de ancianos y estuvieron compartiendo también con los mayores. Ir a todos estos sitios fue fantástico para todos ellos y les ayudó a comprender que no todos viven en las mismas condiciones.
Al volver a casa los hermanos se encontraron con dos regalos más. ¡Uno para Adrián y otro para Lucía! También tenía una carta de los Reyes Magos en la que le decían a los hermanos que se merecían esos regalos por lo generoso que habían sido y por comprender que no solo hay que pensar en uno mismo, sino que hay que pensar en los demás y compartir lo que tenemos con los más desfavorecidos, ya que algunos no tienen tanto como nosotros, por tanto, debemos ser amables y saber que ese es el verdadero mensaje de la Navidad.


UNA NAVIDAD SOLIDARIA
Roberto Romero Zurdo 6º B
Llega la Navidad, y Tomás un niño de 11 años estaba viendo la tele. Veía los niños de otros países sin juguetes, casi sin ropa, víctimas de una inundación.
Tenía muchos juguetes y mucha ropa que se iban a tirar. Le quería preguntar a su madre si podía donarlos a una ONG Recurse of Children para que esa ropa y esos juguetes los recibieron esos niños.
- ¿Mamá, puedo donar esa ropa y esos juguetes a Recurse of Children?- preguntó.
- ¿Seguro? Respondió su madre.


-Seguro- dijo Tomás.
-No sé hijo...
-Mamá, se iban a tirar, por eso es mejor dárselo a esos niños, que lo necesitan.
A las 2 horas, Tomás y su madre fueron a una recogida de ropa, alimentos, juguetes, etc.
Donaron un montón de ropas y juguetes.
Aunque estaban extrañados, porque no había nadie donando.
Se fueron de ese lugar, a casa. Cuando llegaron, se ducharon, cenaron y se acostaron.
Al día siguiente, desayunaron y Tomás se puso a ver la tele. Y vio que... ¡Él y su madre fueron los primeros en donar a esa ONG!
Resulta que esa ONG era nueva, y en su pueblo fue la primera recogida.


Estaba asombrado, salían en televisión, y gritó a su madre para llamarla:
- ¡Mamá, salimos en televisión! ¡Ven rápido!
Su madre no se lo pensó y bajo las escaleras corriendo.
Se quedó asombrada al ver a ella y a su hijo en la tele.
Tomás sabía que habían hecho lo correcto donando la ropa y los juguetes.
Y así acaba esta historia.



EL ENFERMERO
Por Antonio Naranjo Fernández 6º A
Ramón era un hombre que trabajaba de enfermero en el hospital Salud. Él tenía 22 años, era muy joven, estaba disgustado porque era 24 de diciembre y tenía que trabajar. Ramón quería irse con sus amigos y su familia a celebrar la Navidad, y también quería su regalo de Papá Noel.
Su nombre completo era Ramón Gil Fernández, lo ponía en su placa
prendida en su bata de enfermero. Eran las 19: 45 pero él no acababa hasta las 04:15, no le iba a dar tiempo de cenar con su familia.


Era una noche de trabajo como siempre; poniendo sueros, sueros y sueros...
Pero le pasó algo que le sorprendió. Cuando iba de camino a casa se tropezó con una piedra y menos mal que por ahí pasaba su amigo Pedro.
-Pedroooo, ayuda tío- gritó Ramón.
Hey Ramón ¿qué te ha pasado que haces ahí tirado?- Pedro ayudó a levantar a Ramón.
-Que me he tropezado, tío llévame al médico- insistió Ramón.
-Está bien ahora te llevo.
Pedro montó a Ramón en el coche y se fueron de nuevo al hospital.
Cuando llegaron Sofía que era médico preguntó:
-¿Ramón, que te pasa?
-Pues que me he tropezado y no puedo mever el pie- dijo Ramón.
-Bueno, pues a ver qué tienes- dijo Sofía observando el pie.
-Espero que no sea nada que el viernes tengo que correr- dijo Ramón que además de enfermero era deportista.
-Ramón, tienes un esguince en el tobillo.
-No me digas, que el viernes tengo que correr.
-Pues vas a estar 13 días con una venda sin poder hacer ejercicio.
-Vaya tío...-Dijo Pedro.
Pedro llevó a Ramón en el coche a su casa. Ramón se bajó del coche con muletas, abrió la puerta y cuando su familia le vio todos callaron y estaban en estado de shock.
-Hijo, qué te pasa- dijo su madre.
-Que me he tropezado en la calle, Pedro me vio y me llevó al médico, tengo un esguince- dijo Ramón.
-Hijo, no pasa nada. Ven a comer tarta.
Ramón se lo pasó genial comiemdo tarta y cantando villancicos a las 6: 30 de la mañana y no podía faltar su regalo de Papá Noel, un balón de fútbol que era otra de sus pasiones.
Para Ramón fue su mejor y su peor noche de Navidad.

LA NOCHE DE LOS REGALOS
Por Manuel Sa´nchez Coronado 6º A
Érase una vez, en un pequeño pueblo llamado Green, en el vivían dos hermanos llamados Raúl y Jorge. Raúl era el mayor y el mejor de los dos. Jorge era el pequeño y el más travieso. Ambos amaban la Navidad (sobre todo la mañana en la que por fin se abrían los regalos) y no podían esperar a que llegase el día 25. Sus padres, Claudia y Juan, les enseñaron varios tipos de diseños de cartas de Navidad, para mandársela a los Reyes Magos. Raúl escogió una de color azul con dibujos de coches y Jorge una verde con pelotas de fútbol en las esquinas.
Ambos escribieron la carta y fueron a guardarla en sus habitaciones. pero cuando Jorge se fijó en la carta de Raúl, la paz se acabó.



Jorge comenzó a reclamarle a sus padre sobre la carta de su hermano, porque a él le había gustado más la que había pedido éste.
Cuando sus padres le preguntaron sobre porque no había escogido esa, a Jorge le entró una pataleta. Jorge siempre había sido un poco egoista y si veía que los demás tenían algo que a él le gustase, lo quería.
llegó el día en que los Reyes Magos iban a dejar los regalos debajo del árbol de Navidad y los niños solo hablaban de una cosa, "la noche de los regalos"
Así era como Raúl y Jorge llamaban a la noche en la que dejaban la leche y las galletas a la espera de que le trajeran sus regalos (que en el fondo era lo único que les importaba, sobre todo a Jorge). Ellos no paraban de hablarle a sus padres sobre las ganas que tenían de poder abrir sus regalos y no parar


de jugar con ellos hasta la hora de dormir.
A la noche, fueron a dejarles a los Reyes Magos la leche y las galletas, pero Raúl decía que las galletas eran suyas y que no quería que nadie más se las comiera. Sus padres tardaron unos 20 minutos en hacerle entrar en razón y que dejara las galletas en el plato. Todos se fueron a dormir. Raúl y Jorge no podían parar de pensar en los Reyes y en los regalos.
Por fin llegó la esperada hora de abrir los regalos. Jorge se lanzó hacia el árbol lo más rápido que pudo para abrir sus regalos el primero. A ambos le habían traído todo lo que había pedido y daban saltos y saltos de alegría.
Después de desayunar se pusieron a jugar un rato con su avión teledirigido y Jorge se sorprendió de que su hermano le dejase jugar con su avión,


porque estaba acostumbrado a pedir las cosas a él y si no se las daba se ponía a llorar. Jorge le pidió perdón a su hermano por intentar quitarle su carta el otro día y por ser tan egoísta. Raúl le perdonó y Jorge se alegró muchísimo.
Ambos fueron felices y Jorge aprendió que hay que saber compartir y aceptar un no por respuesta.





MARTA Y LA NAVIDAD
Por Rosario Daza Reinoso 6º A
Érase una vez una niña llamada Marta, a ella no le gustaba nada la Navidad, mientras que a su familia le encantaba. Era el 24 de diciembre, el día que se celebra la Nochebuena. Se despertó y se levantó igual que todos los días pero cuando su madre le dijo:¡Mañana es Navidad hija!, a ella se le puso muy mala cara.
Su familia siempre estaba muy preocupada por ella, porque por mucho que intentaban que le gustara la Navidad no les servía de nada. Ya cansados decidieron llamar a una de sus tías preferidas, se llamaba Ana. La conocían como la reina de la Navidad, ya que ella adoraba esta fiesta. Era un poco rara, porque tenía unas orejas picudas y unos pies bastante raros...


Ana decidió venir esa Navidad a su pueblo para pasarla con su familia, porque nunca las había pasado con ellos, ya que decía que tenía muchas cosas importantes que hacer... De repente sonó el timbre y la madre de Marta decidió abrir, era su tía.
-Marta, ¡mira quién es?.
La niña se dirigió a la puerta y le dio un gran abrazo. Todos se acomodaron y Marta se fue a su cuarto. Su tía decidió ir a verla.
-¿Se puede?
- Claro que sí- exclamó Marta.
- Me he enterado que no te gusta la Navidad,¿no?- dijo su tía.
-Jajaja, es verdad, no me gusta nada.
-Y, ¿por qué?- preguntó su tía.

-Puff... No lo sé muy bien la verdad, ¡es que es todo tan perfecto! Regalos por allí, comida por acá, y eso a mí no me va mucho la verdad.
-Entonces... No te gusta lo que le gusta a toda la gente, ¿no?
-Pues sí...
-Pues te diré un secreto pero no se lo digas a nadie,¿eh?
-Venga vale.
-Seguro que creerás que estoy loca pero ven, acércate.
Marta acercó la oreja a la boca de su tía Ana y ésta le dijo:
- Soy una elfa, pero es un secreto, no se lo cuentes a nadie.
-Jajaja, tita, no inventes, sé que quieres que me guste la Navidad pero si dices eso, ¡sí que pensará que estás loca...!

-¡Que no, qué es verdad!, te daré unas pruebas; ¿sabes que nunca vengo a pasar la Navidad?, ¿no?
-Sí, pero por motivos importantes, no por eso.
-¿Te parece poco?... ¡Soy la ayudante de Papá Noel!, ¡tengo que ayudarle para que le lleguen los regalos a todos los niños!
-Bueno tita, ¿qué quieres que yo te diga?, sé que tú no sueles mentir, ¡pero... esto no me lo creo, la verdad...!
-Mira... ¿Te quieres venir de misión conmigo?
-Pues vale, ¡ja,ja,ja!
-Ven, ponte al lado mío y di: ¡Feliz Navidad!

-Tita...
-¡Ni Tita ni nada! ¡Que te pongas al lado mío y lo digas!
-Sí insistes... vale.
-¡Feliz Navidad!-gritaron las dos a la vez.
De repente aparecieron en un gran almacén super decorado de Navidad con muchísimas luces...
-¡Tita! ¿Dónde estamos?
-¡Te lo dije, que la Navidad realmente molaba!
Desde entonces, Marta y su tía pasan todas las navidades juntas y a Marta, ¿adivináis qué...? ¡Le encanta la Navidad!



RELATO NAVIDEÑO
6º B ANA MARÍA FERNÁNDEZ
Estábamos Belén, Inma, María Ángeles, Cecilia, Carmen y yo celebrando la Navidad en la plaza, tirando petardos y cohetes.
En este momento, vimos que no había nadie más: Bares cerrados, sin decoración, ... Mientras lo observábamos todos nos dimos cuenta de que, ¡no había ni un alma! Y empezamos a investigar. Al poco tiempo, encontramos restos de nieve que llevaban al Paraíso.
- ¡Están todo secuestrados! - dije yo.
-Tranquila Ana, seguro que habrá forma de rescatarlos- dijo Carmen.
En ese instante encontramos en un mapa el lugar en donde se encontraba la llave del lugar en dónde estaban atrapados.


Pero no contábamos con que los Reyes Magos fueran los secuestradores. Pero todavía teníamos as en la manga, que era distribuirnos por toda la zona y atraparlos.
-Reyes por aquí- dijo Belén.
-No por aquí- dijo Cecilia.
-Mejor por aquí- dijo Mari.
Para encontrar la llave recorrimos todo el pueblo como decía el mapa, sitio por sitio prueba a prueba.
Al final, consiguimos liberarlos a todos y felizmente celebramos el año nuevo en la plaza, todos juntos con karaoke y música, pues nos nominaron reyes, pero de la fiesta.



RELATO NAVIDEÑO
6º B Mari Ángeles
Era ya la fecha de Navidad, bueno casi, Laura y Emma estaban en Estados Unidos porque les dieron una beca. Ellas decidieron coger un avión para estar con su familia en esas Navidades.
Pero, de repente, el avión se estrelló en una isla desconocida. Los pilotos fallecieron y los trabajadores también. Laura y Emma fueron las únicas supervivientes, ya que eran las únicas pasajeras porque la compañía no era muy fiable. No sabían cómo salir de allí, no podían contactar con nadie. Fueron a explorar la isla, pero no había nadie. Pasaron allí tres días, dónde tuvieron que buscar comida (porque la comida del avión estaba toda en el suelo). Una noche pasó una estrella fugaz y ellas pidieron volver a casa.

De lejos, sonaron unos cascabeles que provenían del cielo, era Papá Noel con su trineo, y les preguntó porque estaban allí, ella se lo explicaron todo y Papá Noel les preguntó qué si querían montarse en su trineo, y ellas, como no, dijeron que sí.
Pero después de que Laura se montase, se dieron cuenta de que Emma no cabía por ningún lado. Pero Emma también habían pedido su deseo, entre las nubes apareció un unicornio. Se montó en él y fueron directos a España con su familia.
Ahora su lema es "los sueños siempre se cumplen".



NOEL
6º B Carlos
A principio de las Navidades del año 1694, había un niño pobre, sin dinero bueno, para lo justo. Para él la Navidad era como cualquier otra fiesta, porque no se podía gastar nada de dinero; no podían cenar con la familia por falta de comida y claramente no se podían permitir regalos.
Tres días antes de la Navidad, Noel estaba muy triste en la cama cuando de repente una luz lo iluminó y se convirtíó en un señor grande, con una gran panza, con barba, vestido de rojo y blanco y con un gorro navideño.
Noel fue al pasillo de su casa y se encontró con su hermana pequeña de tres años llamada Laura, ella creyó que su hermano Noel era su padre con un disfraz, y por eso Noel decidió llamarse Papá Noel y entregarles regalos a todos los niños en las mismas situaciones económicas que él, incluida su familia.
Y colorín colorado este relato navideño se ha acabado.




UNA NAVIDAD MUY ESPECIAL GATUNA
1º ESO
Mario y Ana eran dos hermanos, Mario tenía 10 años y Ana 7 . Vivían con sus padres en una casa cerca del campo y tenían de mascota un precioso gato persa que se llamaba Silvestre.
Ana y Mario iban todos los días al colegio en autobús, y su gato Silvestre los acompañaba hasta la parada. Cuando se despedían, ellos le decían:
-¡Hasta luego Silvestre!
Entonces el gato se marchaba a casa y no regresaba hasta las 3, que era la hora en que el autobús volvía, para recoger a los niños.
Era Navidad, Mario y Ana estaban muy contentos con sus notas, venían hablando en el autobús con sus amigos del cole y vieron que Silvestre

no estaba allí. Los niños se quedaron asombrados, no comprendían porque no estaba esperándolo como hacía todos los días. Pensaron que se le había olvidado, se bajaron muy rápido del autobús y se fueron corriendo hacia su casa a buscar al gato.
Al llegar se quedaron aún más sorprendidos, Silvestre no estaba allí, ni en su camita, ni debajo de la mesa...
La madre de los niños no se había dado cuenta de la desaparición, el padre tampoco. La última vez que lo vieron había sido por la mañana.
La familia cogieron linternas y fueron a buscarlo por todos los sitios, en la ciudad, en el campo, en la parada del autobús... Pero no aparecía.
Estaban muy tristes, Silvestre era un gato adorable.

A la mañana siguiente los niños volvieron a buscarlo, los acompañaban sus amigos que estaban de vacaciones de Navidad. El gato seguía sin aparecer. Habían puesto carteles en la ciudad con sus fotos por si alguien lo había visto, pero nada, seguía perdido.
Los niños estaban muy tristes, durante toda la cena de Navidad y la de Nochevieja comieron muy poco. El regalo de Papá Noel ni siquiera lo abrieron.
El día 5 de enero se acostaron muy pronto, solo pedían de regalo de Reyes que Silvestre apareciera. La mañana de Reyes escucharon maullar a un gato, se asomaron por la ventana y vieron que era Silvestre, había vuelto a casa y fue el mejor regalo de Reyes.







LA NAVIDAD
Carmen Paz ACOSTA 2º de ESO A
Un día de Navidad, una familia muy pobre que vivía en un pueblecito de Sevilla, estaba muy ilusionada por vestirse de ángel y montar un muñeco de nieve. Pero como eran tan pobres no podían comprar el disfraz.
Un día el hermano mayor que se llamaba Alfredo, tuvo una idea y se lo dijo a sus padres y a sus hermanos.
-Ya que somos pobres y no podemos comprarnos los trajes de ángeles, podemos fabricarlos nosotros.
-¡Muy buena idea, Alfredo!- contestó la madre.
Toda la familia colaboró para hacer el traje, unos cosían, otros cortaban...
Cuando terminaron de hacerlo, todos se pusieron a contemplarlos, decían que les había quedado muy chulo.



Todos los días de Navidad se ponían sus trajes y muy contentos cantaban villancicos.
El día 5 de enero, la noche de Reyes, todos colocaron sus trajes debajo de un árbol que tenían desde hacía tiempo, por si acaso los Reyes les echaban algún regalo.
Todos los niños sabemos que es una noche mágica y que siempre suelen ocurrir cosas buenas. Por eso ellos se fueron a la cama muy temprano, pero no podían dormir porque estaban muy nerviosos.
El padre los tranquilizó para que se durmieran, diciéndoles que si los Reyes los veían despierto pasarían de largo y no les dejarían ningún regalo.
A la mañana siguiente, se despertaron y fueron corriendo a ver sus trajes. Se encontraron con muchos regalos, y cuál fue su mayor sorpresa al encontrar que sus trajes se habían convertido no en disfraces, sino en trajes de ángeles de verdad.




RELATO DE NAVIDAD
Rosario Herrera Sánchez 2º de ESO A
Esto eran dos mellizos llamados Miriam y Eider de 7 años. Estaban en el último día de colegio del primer trimestre y estaban super ilusionados ya que iba a ser Navidad y tenían muchas ganas de recibir los regalos de Papá Noel y de los Reyes Magos. También tenían ganas de cenar con toda su familia, principalmente con sus titos y primos.
Los niños hicieron en la escuela un baile de Navidad para celebrar su llegada y despedirse del cole. Más tarde, hicieron una comida con sus compañeros de clase y finalmente las notas del primer trimestre, qué afortunadamente, fueron muy buenas.
Llegaron a casa muy contentos y enseñaron a sus padres las notas, estos se pusieron muy orgullosos.
El día 24 de diciembre, Navidad, los mellizos estaban nervioso porque se iban


a la casa de su abuela, porque celebraban allí la comida de Nochebuena con su familia. La abuela Rosa, preparó un buen pavo para todos. Cuando terminaron de cenar se fueron a jugar todos los primos juntos.
Esa misma noche iba a venir Papá Noel y estaban muy nerviosos por ver los regalos que le traerían. Al terminar, cada familia se fue a su casa a descansar para estar en forma para el día siguiente.
Llegó la mañana, la mañana más esperada de Mirna y Eider, y la de todos los niños del mundo, cuando Papá Noel les traen los regalos.
Ellos se despertaron de la cama de un salto y fueron al árbol de Navidad a ver qué les había traído Papá Noel. Debajo del árbol no había nada y se extrañaron, fueron al salón y tampoco, recorrieron la casa entera y no había rastro de regalos.

Ellos se pusieron muy tristes y llamaron a su abuelita a ver si en su casa había dejado regalos como todos los años, pero no, la abuelita tampoco había encontrado regalos.
Mirna y Eider se entristecieron y pensaron que a lo mejor Papá Noel se había olvidado de ellos.
Los padres los consolaron y se vistieron para ir a la casa de la abuela.
Al llegar a la casa, abrieron la puerta y vieron un regalo así de refilón y entraron corriendo.
Al final se encontraron todo una mesa entera de regalos, los había por arriba y por debajo y se pusieron super contentos. Empezaron a abrirlos con muchísima alegría.
Todo había sido una bromilla para que cuando vieran los regalos se pusieron más contentos.

¡LLEGÓ LA NAVIDAD!
Paula Vázquez Morera 2º de ESO B
Como cada año, me levanto muy ilusionada para poner el belén y el árbol. Mientras mi madre monta las piezas del árbol, yo voy colocando cada figurita del belén.
Por cada figura que pongo me viene a la mente recuerdos de todas las navidades pasadas.
Una vez terminado, empiezo a dar vueltas alrededor del árbol, mientras le colocan las luces. Cuando todo está montado le ponen la estrella arriba del todo, que es lo que más me emociona.
Todos los días de Navidad lo que hago es bajar y mirar el belén, por si algo hubiera cambiado de un día para otro.
Una vez soñé que no habíamos puesto ni el árbol ni el belén, entonces me asusté mucho y como era pequeña pensé que los Reyes Magos no me iban a traer nada porque mi madre, cada vez que me portaba mal me decía que los Reyes me iban a traer carbón.
Un día mi abuelo me escondió mis regalos y me puso tres bolsas llenas de carbón. Ese día me enfadé con él. Pero después de estar llorando de rabia, cuando me dio los regalos me puse a abrirlo y se me olvidó todo.
Por esos momentos y muchos más me encanta la Navidad.
Es cierto que cada año soy más grande, ¡pero más grande son las ilusiones que me traen la Navidad!
¡Feliz Navidad!

PASANDO LA NAVIDAD EN ESTADOS UNIDOS
Alba Moreno Gil 2º de ESO B
En estas vacaciones de Navidad, Laura tenía ganas de celebrarlas de alguna manera especial, como por ejemplo yendo a otro país para ver sus costumbres navideñas.
Pensando y pensando... Decidieron ir con su familia a Estados Unidos, y en concreto irían a Nueva York. Pasaron semanas, buscando información sobre esa ciudad para ir sobre seguro, saber qué visitar, dónde alojarse...
Después de unos días, llegó la Navidad, Laura y su familia emprendieron el viaje hacia Nueva York. Muy ilusionados y alegres se montaron en el avión y fueron hacia su destino. Cuando llegaron a Nueva York, nada más aterrizar en el aeropuerto, se dieron cuenta de que nadie hablaba español, todo lo decían en inglés.
Ninguno de la familia, había caído que se hablaba en otro idioma. Laura tenía 14 años pero aun así no sabía mucho inglés y su hermano tenía 3 y por lo tanto todavía no les habían enseñado nada de ese idioma. Sus padres no llegaron jamás a estudiar inglés. Por lo que todos tenían que guiarse por lo que dijera Laura.
Con esfuerzo consiguieron salir del aeropuerto y coger un taxi para ir al hotel, llegaron y se quedaron asombrados, era muy lujoso. Pudieron entrar tras tener que buscar palabras en el traductor para conseguir la llave de la habitación.
Más tarde salieron a dar una vuelta por el hotel y vieron lo bonita que era allí la Navidad, porque adornaban los espacios de forma increíbles. Mientras paseaban encontraron a una familia americana que al parecer era de otra ciudad de por allí cerca y había ido a ver Nueva York. Todo se fueron conociendo poco a poco y cada vez entendían más de la lengua inglesa.
Cada mañana visitaban diferentes zonas espectaculares de la ciudad como por ejemplo, la Estatua de la Libertad, que es uno de los emblemas de la ciudad. El Central Park qué es un parque enorme. Las calles con adornos y espectáculos navideños les gustó mucho.
Allí la Navidad se celebra de una manera increíble, que ellos nunca habían visto. Lo primero de todo era celebrar el Día de Acción de Gracias que siempre es el cuarto jueves de noviembre, a la semana siguiente todos los habitantes de Nueva York van a ver cómo se enciende el árbol de Navidad más grande del mundo en el Rockefeller Center, qué es algo que no te puedes perder. Durante el mes de diciembre hay muchos mercadillos navideños por toda la ciudad que dejaron a la familia asombrada y también muchas personas que cantaban villancicos bastante curiosos.
Y allí es Papá Noel quién les lleva regalos a los niños y niñas, puesto que era una tradición originaria de allí. Finalmente el 31 de diciembre todos los habitantes de Nueva York se van al centro de la ciudad, al Time Square y celebran la entrada del año viendo cómo baja una bola de cristal de un edificio.
Con todo esto Laura y su familia volvieron a casa muy contentos, con bastante inglés aprendido y con muchas ganas de volver.





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