Autores: Valery Maldonado, Victoria Guevara, Isabela Quispe.

"Mi mejor amigo" por Valery Maldonado
Había una vez una niña llamada Cristal. Ella no tenía amigos. Un día caminando por la calle se encontró un libro, lo puso en su mochila y se fue a casa. Cuando llegó se encerró en su cuarto y se llevó una gran sorpresa. Cuando abrió el libro, éste podía hablar. Ella lo trató como si fuera un humano. Con el tiempo el libro se hizo su mejor amigo. Un día cuando Cristal se fue al colegio su mamá botó todos los libros de su cuarto. Pero el libro al que Cristal consideraba su amigo, lo quemó.
Cuando Cristal regresó ,buscó el libro y no lo encontró. Lloró tanto que enfermó. Al día siguiente, Cristal descubrió que el libro no se había quemado del todo y como por arte de magia curó su tristeza. Le dijo que era maravillosa y le recomendó que encontrara nuevos amigos que la quieran mucho. Desde entonces, Cristal encuentra en la lectura de cada libro un amigo al que abrazar.
"Una tarde de susto" por Victoria Guevara
Una tarde de diciembre, en que el sol invitaba a los niños a jugar, tres niñas jugaban en el patio de su casa. Valentina se columpiaba mientras Pame y yo jugábamos tenis con los sartenes de juguete y una pelota. De pronto escuchamos un sonido tan fuerte que parecía que alguien se había caído. Miramos y Valentina estaba en el suelo de espaldas. Efectivamente alguien cayó, corrimos a ayudarla pero ella se levantó sola mientras que el columpio seguía moviéndose rápidamente que tuvimos que detenerlo para que no nos golpee a nosotras también. Miré inmediatamente a mi hermana y dio dos pasos, volvió a caer de frente pero esta vez cayó de cara y se le aflojaron dos dientes y perdió la visión. Salió mi abuelita muy asustada, la levantó del piso y al escuchar que no podía ver, llamó a mis padres de urgencia y la llevaron al doctor.
Valentina lo único que quería era dormir, pero ante estos golpes no podíamos dejarla. Le practicaron una tomografía y le realizaron una valoración para ver si había algún daño interno. La doctora le dejó dormir para ver si le pasaba el susto y la pérdida de visión. Luego de varias horas llegó a casa con su cara muy hinchada, dos dientes flojos y lo más importante ¡ya podía ver!
Al siguiente día en la mañana, la revisó el neurólogo, que luego de hacerle unas pruebas, le recetó una hora de lectura diaria. El dentista recomendó no tocar los dientes, que posiblemente se endurecerían con el tiempo. Desde ese día ya no tenemos columpios en la casa y cuando vamos a la casa nos columpiamos con mucho cuidado.
- Full access to our public library
- Save favorite books
- Interact with authors
MUCHAS GRACIAS POR LA ATENCIÓN

- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
-
SAVE
-
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) - DOWNLOAD
- LIKE (1)
- COMMENT ()
- SHARE
- SAVE
- Report
-
BUY
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!