
Para todas las personas que perdieron a alguien en los tiempos de Guerra.

Había una vez... No, no había una vez, esto es de muchas veces, solo hace falta notar los detalles.
Centro de San Salvador, el sol acaba de apagarse y comienzan a salir aquellos rostros que llevan días arrastrando sus zapatos viejos, sucios por el largo caminar.
Esta noche no hay luna allá arriba, pero acá abajo sí.

Luna tapizó el duro suelo con un viejo cartón, sonrío de oreja a oreja y dijo "está noche es la noche".
-Psss, pss, ¡Lunaa, lunaa! ¡Despierta! ya vine, quiero saber qué has soñado. ¡Despierta!
Luna escuchó esa vocecita y comenzó a salir del sueño, vio a Paquita con una sonrisa mal hecha y dijo: -No, pero he estado tan cerca...




-Eh, perdón pero no me podido esperar hasta mañana, siento que cada vez vamos más cerca.
Luna vio a su pequeña amiga, con las antenitas bien paradas, moviendo las patitas de lado a lado que no pudo enojarse, la acarició delicadamente tal cuál bicho y dijo: -Yo también creo, algo me lo dice.
-Oye luna, si te hubieras tomado la sopa de tu madre, crees que todo sería diferente?
-Sí, todo sería diferente.


Desde hace 10 años, Luna empezó a preguntar a cada persona que veía si su rostro se le hacía familiar, o recordaba de qué había antes por ahí... logrando el desprecio y los sustos de más de alguno, porque claro, no es muy normal que un méndigo se te acerque de la nada con una cucaracha en el hombro que dice ser su amiga fiel.
Hasta que el día 3,500 alguien dijo: Sí, querida, yo recuerdo algo...



Frente a Luna se encontraba un mujer de entre 25 o 30 años mayor que Luna, con una mirada apagada y un poco cansada.
-Yo recuerdo que en esos tiempos yo vivía por aquí, cerca, con mi familia, cuando de pronto pasaron los aviones, llovían los disparos y todo se tornó opaco, yo estaba cenando...
Cenando con mi hija hubiera terminado la frase cuando sus gafas se empañaron por la lluvia o las lágrimas que caían de sus pequeños ojos.
Luna cerró sus ojos y dijo: Perdón, pero quisiera preguntar qué cenaba en aquella noche?

Sopa. Exclamó la señora. Vendré a verte mañana, ya es tarde y tengo quehaceres en casa. Adiós.
Cae la noche, Luna se acomoda con su ritual nocturno, saca sus cartones sucios, suspira y sueña, sueña tanto como puede para poder recordar lo que un día en su infancia vivió...
Al fin consigue dormirse junto a las patitas de Paquita... Cuando de pronto en sus recuerdos aparece ella, de niña, un Lunes de 1980.

Era un Lunes a las 12 del mediodía, su madre llamaba a su puerta porque el almuerzo estaba servido.
"Luna, ven cielo, ya es hora de comer"
Luna salió de su cuarto con su vestido favorito, se sentó y vio en su plato sopa de mora, ¡Mamá, que no me gustan las hojas verdes! -Yo sé, pequeña, pero es que te harán crecer fuerte.
Luna se sentó por horas tratando de acabar su sopa, cuando escucho un estruendo horrible, la electricidad se había ido, los gritos, los aviones y el terror cobraba vida.
-¡Lunaa, ven aquí cariño, Luna!



- Full access to our public library
- Save favorite books
- Interact with authors

- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
-
SAVE
-
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) - DOWNLOAD
- LIKE (1)
- COMMENT ()
- SHARE
- SAVE
- Report
-
BUY
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!