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Autopista Sanguijuela
Autor: Juan Villoro
Narrado Por: Rodrigo Sañudo


La familia Martínez era muy feliz vivía en una casa grande y
bonita. La casa sin embargo tenía unos cuantos defectos
como: El metro pasaba cada 9 minutos abajo de la casa,
eso causaba temblor, cosas se rompían y todo se
desacomodaba. También había muchas telarañas por todas
partes.




La señora Martínez (se llama Encarnita), ella era muy
nerviosa. Le tenía miedo a muchas cosas como: Hormigas
rojas, ratones de cualquier tamaño y también a las telarañas,
si no tenían araña gritaba de susto y si si tenía araña se
desmayaba.










Una mañana Encarnita despertó se vio al espejo y gritó
muy fuerte que todos en la casa se despertaron. Su esposo
el señor Martínez corrió y le pregunto que qué le pasaba. A
Encarnita le habían salido unas ronchas muy feas por toda la
casa.

Encarnita no podía dejar de gritar su esposo le marcó a un
doctor especialista en ronchas y le dijo que si podía hacer una
cita para que curaran a su esposa Encarnita. El doctor le dijo
que si pero que tenía que ser hasta el día siguiente por que
tenía muchos pacientes.





Al día siguiente en el doctor Encarnita estaba nerviosa por que
ella decía que había engordado unos cuantos kilos. El doctor
les dijo que pasaran al cuarto y Encarnita le preguntó-¿Es
usted doctor de todo el cuerpo?- el doctor le contestó que si
pero que solo le iba a checar la cara.

Pasen Porfavor


El doctor regreso del microscopio y le dijo que esas ronchas le
salen por una alergia muy rara, y esa alergia es causada por el
estrés y nervio por la ciudad y su vida muy rápida. El doctor le
sugirió que se fueran a un lugar bonito y calmado como a
Puerto Sirena.

El señor Martínez dejo su trabajo para poder ir a Puerto
Sirena. El señor Martínez les dejo encargado a Pepe y a Tere
de vender la casa y que les llevaran el dinero a Puerto Sirena.
Y que después los alcanzaran ya en la casa nueva en la playa
con su madre.





Tere y Pepe lograron vender la casa al precio que les dijo su
papa. Luego fueron a buscar como poder llegar a Puerto
Sirena por que quedaba hasta el otro lado del país.
encontraron un anuncio que decía que los niños viajaban a
donde sea y a un buen precio y decidieron ir a preguntar.

Cuando llegaron a preguntar no se podían ir por que la
señorita que estaba ahí les dijo que solo eran para bebes y no
para niños. Así que decidió ayudarles a buscar un transporte y
solo había un camión que el viaje era de 10 días, pero era lo
único que podían comprar para irse a Puerto Sirena.

Cuando llegaron a la estación del camión Pepe y Tere ya se
iban a subir al camión cuando un señor que tenia unos
animales inflables de plástico les dijo que era necesario
comprar los para poder pasar por el río revuelto y el lago del
ostrón dormido.


A Pepe le parecieron unos animales muy feos y aburridos. El
no quería una lombriz. Entonces le pregunto que si no tenía
algunos otros animales. El señor le dijo que si y que el era un
gran cazador de hule por que sabía mucho.


El señor les dijo a Tere y a Pepe que tenia una reserva especial
pero que esos animales estaban en pelígro de extinción y que
por eso costaban más. Pero Tere le dijo que no podían estar
en peligro de extinción, porque son de hule y solo se fabrican
más y más.











El señor se enojó con Tere por que ella le hizo pensar a Pepe y
ya no le dio gana de comprarlos. El señor le dijo a Tere que
era una sabia estresante, pero a Tere no le importó. El camión
ya se iba y el señor les confesó y les dijo que el sólo quería
ganar dinero.

Tere y Pepe se quedaron pensando un rato, el camión avisó y
dijo que cualquier pasajero que fuera a Puerto Sirena tenía
que subirse ya al camión pero Pepe no sabía que escoger y de
repente vio algo que le encantó.


Tere y Pepe corrieron al camión con sus animales de hule en la
mano. Les dió tiempo de subirse a la parte de arriba de el
camión y amarrar sus animales y volver a sus asientos justo
en tiempo para que el camión no los dejara. Pepe se compró
un tigre de las nieves y Tere un venado pinto.




El viaje empezó. De la nada apareció un seõr con un
sombrero, se presentó y les dijo que el era el coordinador de
las actividades y del camión. El coordinador empezó a
presentar a algunas personas importantes como el torero, la
duquesa, un científico y a un matemático.





En lo que el coordinador presentaba una voz muy familiar
empezo a gritar los hermanos Martinez! No lo puedo creer son
los Hermanos Martinez! Era su dentista que se llamaba Doctor
Ferriz Concha. Tere y Pepe deseaban no haberse subido a ese
camión.




El coordinador empezó a explicarles a los pasajeros un poco
del viaje. Dijo que hiba a ser muy largo y un poco cansado
pero tambien entretenido y espectacular porque van a
encontrarse algunos paisajes extroardinarios. Les dijo que
primeo hiban a pasar por una montaña pero que hiban a subir
hasta arriba de ella.


El camión llego hasta la montaña y empezaron a subir. El
coordinador les dijo a todos que sacaran unas chamarras y
cobijas porque hiba hacer mucho frío alla arriba. Empezaron a
subir muy alto, cada vez más alto y cada vez más frío hacia.
Rodriguillo el matemático empezo a decir unos numeros que
significaban la altura.


Cuando bajaban de la montaña el coordinador les dijo que
hiban a dirigirse hacia un rancho donde hiban a cenar y ahi
estarian un rato y podrian ver al piloto que los habia llevado
por ese viaje largo de la montaña y todo el día que llevan en el
camión.


Al fin despues de unas cuantas largas horas llegaro al rancho
donde dijo el coordinador que hiban a cenar y a conocer al
conductor del camión. Pepe y Tere estaban anciosos por
conocer al conductor.



Cuando todos los pasajeros se bajaron del camión vieron una
casa de madera rodeada por corrales. A lo lejos se veían unas
sombras movedizas y el coordinador les explico que eran
vacas del rancho.


En lo que se acercaban a los corrales un señor aparecio y les
dijo vienbenidos al rancho madero. Aqui descansaran un rato
vengan vengan a tomar leche.




Bienvenidos
La leche sabia muy bien a todos les encanto pero a todos se
les hizo raro porque dejaba un sabor a mueble viejos. A cada
quien de los pasajeros, les sabia diferente la leche a algunos le
sabia a sillas, mesas, mástiles, closets y mas muebles y cosas
de madera.

Todos estaban muy felices de por fin poder estirar las piernas!
Cuando todos se estaban parando derrepente se abrió una
puerta, entró un hombre flaco, alto y con una red marcada en
la cara y el coordinador de actividades dijo que ese era el
conductor.







Pepe y Tere estaban muy asombrados al ver al conductor.
Ellos no se lo esperaban así. El conductor llegó a la mesa, se
sirvió un vaso de leche y dijo: "Que gusto tomar algo tan
refrescante y delicioso".


Que gusto.



Después de oir esto los pasajeros se pararon y le aplaudieron
y agradecieron por el viaje tan estupendo que había hecho el
conductor. El conductor salió por la puerta y todos lo siguieron
aunque álgunos no habían terminado su leche aun.







Cuando todos estaban afuera vieron al piloto subirse al
camión, esto los confundió mucho a todos. No sabían porque
el chofer se había subido al camión. El coordinador salió de la
puerta y les dijo a todos que se subieran.



Todos muy confusos empezaron a preguntar al coordinador
para qué tenían que subir al camión. El coordinador les explicó
que iban a tomar carretera otra vez, en ese momento el
científico Boris, muy enojado, le contestó que el tenía ganas de
descansar.




Quiero Descansar
Una vez más el coordinador le explicó a Boris que nuevamente
debían tomar la carretera ya que Puerto Sirena quedaba hasta
el otro lado del país. Así entonces todos los pasajeros subieron
al camión, tomarón sus lugares y el chofer arrancó el camión.



Ya por la carretera, antes de pasar todo el rancho el dentista
Ferriz gritó que detuvieran el camión. Lo gritó tan fuerte que el
chofer al momento piso el freno muy fuerte no sabiendo que
pasaba. Después del enfrenon por suerte nadie salió herido.








El dentista Ferriz feliz bajó del camión dirijiéndose hacia un
árbol. Todos se le quedaron viendo no sabiendo qué pasaba.
El doctor Ferriz llegó al árbol y les pidió a todos que lo
esperaran ya que quería comprobar las mordidas de las vacas
en los árboles.







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