Elaborado por los grupos de Infantil y Primaria del CEIP San Juan de Ávila (Castellar de Santiago)



Había una vez un Drakkar navegando por el mar.
En este legendario barco, navegaban los vikingos y vikingas para saquear otros poblados y conseguir oro y joyas.
De repente el mar se puso revuelto con olas gigantes y un viento muy fuerte.





Tan fuerte, tan fuerte que el Drakkar se hundió hasta el fondo del mar.




Los vikingos y vikingas tuvieron que nadar y nadar y nadar hasta llegar a una isla.
Cuando llegaron a la isla, estaban muy cansados, hambrientos y tenían mucha sed.




Caminaron y caminaron hasta que encontraron una cueva para poder descansar...
Los vikingos se metieron en la cueva para secarse y entrar en calor, pero.... la cueva resultó ser un volcán.
De repente, entró en erupción salpicando fuego y lava por todas partes, con tan mala suerte que una roca gigante cayó en la entrada de la cueva dejando a los vikingos atrapados dentro.
Los vikingos y vikingas que siempre han tenido fama de ser grandes y fortachones, escucharon a su jefe que les ordenó que debían quitar la roca del medio, así que se pusieron a picar la roca con sus hachas y espadas.
Después de mucho esfuerzo, consiguieron salir casi achicharrados de la cueva, porque dentro hacía muchísimo calor.




¡Ha faltado
poco!

Tras conseguir salir de la cueva dejaron el volcán atrás.
Después de un buen rato caminando se adentraron en un bosque que resultó estar encantado.





Entre los matorrales de aquel lugar encontraron una planta mágica que tenía poderes especiales, pues era capaz de transportar a otros mundos al que la probase.
¡Pero estaba custodiada por una bruja piruja
con los ojos como un mono y un rabillo de gorrino!
Muy asustados, consiguieron despistarla,
no antes sin coger varias flores de la planta mágica. Corrieron en dirección contraria y encontraron un extraño lugar donde resguardarse... Allí probaron las flores. Mmmm sabe a churros-, dijo uno. Como la churrería del poblado.-


¡QUE RICO EL CHURRICO!


Con el estómago lleno, marcharon por el misterioso bosque en busca de agua... y buscando y buscando, encontraron unas cataratas espectaculares.
Su sonido silbón y las chicharras que había, hicieron que nuestros aventureros las bautizaron como "La Simbarra". Tras calmar su sed durmieron un rato mientras la planta mágica hacía efecto en sus cuerpos.
Dormido, el Vikingo Alejandro soñó que cerca de ese lugar había una ciudad llena de niños que sería de ayuda para construir su nuevo Drakkar y poder regresar a casa.


La tripa me
va a reventar...
¿una siestecita?
Cuando despertaron, la magia de la planta les había adentrado en un portal dimensional que les transportó a esa aldea llena de niños.













En aquel hermoso lugar, había muchísimos árboles y con la ayuda de los niños y niñas que lo habitaban, construyeron el Drakkar de nuevo para regresar a su hogar.
Con maderas resistentes y velas tejidas con hojas gigantes, el barco brillaba bajo el sol como si tuviera escalas de dragón.






es hora de volver a casa
Atravesaron tormentas y mares revueltos, hasta que un día, en el horizonte, aparecieron las altas montañas de su tierra.
¡Habían llegado!
Sus familias corrieron a recibirlos, abrazándolos entre risas y lágrimas.
"Nada era más valioso que el calor de su hogar"
--FIN--



- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
-
BUY THIS BOOK
(from $3.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $3.99+) - DOWNLOAD
- LIKE
- COMMENT ()
- SHARE
- Report
-
BUY
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!