Dedicado a los niños y niñas de Colombia, cuya creatividad y sueños construyen un mundo mejor



Había una vez una niña llamada Ághata que vivía en una ciudad de Colombia junto a su mamá y su hermana Rubí. Era curiosa por naturaleza: le encantaba explorar, hacer preguntas y perderse entre las páginas de los libros. Siempre quería descubrir algo nuevo.


Un día, llegó al colegio un profesor diferente a todos los demás: el señor Robin. Para Ághata fue una gran sorpresa, pues no solo era su nuevo maestro de idiomas, sino que venía de un país lejano. Desde el primer instante, Robin despertó su admiración; hablaba con entusiasmo de los lugares que había visitado y de las culturas que había conocido.



Ághata, que aún era pequeña y soñadora, no podía creer que alguien pudiera viajar tanto. Con los ojos muy abiertos, se animó a preguntar:
—Maestro Robin, ¿cómo es que puedes viajar a tantos lugares? ¿Acaso… tienes superpoderes?
El maestro sonrió con ternura ante la ocurrencia y, divertido, le respondió:
—Bueno… tengo un superpoder muy especial: cierro los ojos y viajo a donde quiero con solo desearlo. ¿Quieres que te muestre cómo funciona?



Ághata, con los ojos brillando de emoción, respondió sin pensarlo dos veces:
—¡Por supuesto!
El maestro Robin, contagiado por su entusiasmo, le indicó con voz cálida: —Muy bien, entonces haz lo que te digo… cierra los ojos, toma mi mano y repite conmigo: “Deseo ir a una ciudad sorprendente y maravillosa, donde pueda conocer a muchos nuevos amigos”.





En un abrir y cerrar de ojos, todo cambió. De pronto, Ághata se encontró en medio de una gran ciudad, llena de edificios altos, luces de colores y calles abarrotadas de personas.





El maestro Robin saludaba a todos con alegría, pero lo hacía en un idioma extraño para ella.
Ághata, deseosa de participar, intentó saludar también, pero pronto notó que nadie la comprendía.






Su sonrisa se fue apagando y una tristeza silenciosa se apoderó de su corazón. Con voz bajita le pidió al maestro:
—Quiero regresar, por favor…



Al volver a su casa, Ághata no tardó en contarle la experiencia a su hermana Rubí. Le narró con detalle cómo había visto aquel lugar asombroso, pero también lo triste que había sido no poder comunicarse. Rubí, siempre ingeniosa y optimista, la abrazó y le dijo con firmeza:


- Full access to our public library
- Save favorite books
- Interact with authors

- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
-
SAVE
-
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) - DOWNLOAD
- LIKE
- COMMENT ()
- SHARE
- SAVE
- Report
-
BUY
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!