1.-El león y el ratón
2.-La tortuga y la liebre
3.-La zorra y las uvas

El león y el ratón
Había una vez un león que dormía tranquilamente en la selva. De pronto, un pequeño ratón comenzó a correr sobre su cuerpo. El león se despertó furioso y atrapó al ratón con su gran garra.
—¡Cómo te atreves a molestarme! —rugió el león—. Te comeré.
El ratón, temblando de miedo, le dijo:
—Por favor, señor león, déjeme libre. Algún día podría ayudarle.
El león se echó a reír.
—¿Tú ayudarme a mí? ¡Qué tontería! Pero me diviertes… Te dejaré ir.
Tiempo después, el león cayó en una trampa de cazadores y quedó atrapado en una red. Rugía con fuerza, pero no podía liberarse.
El ratón escuchó los rugidos y corrió hacia él. Sin perder tiempo, empezó a roer las cuerdas de la red con sus pequeños dientes, hasta que logró romperlas y liberar al león.
El león, agradecido, le dijo:—Tenías razón, pequeño amigo. Incluso el más pequeño puede ayudar al más grande.
Moraleja: No subestimes a los demás; todos pueden ser útiles en algún momento.
La tortuga y la liebre
Una liebre muy rápida se burlaba siempre de una tortuga porque caminaba lentamente.
—¡Qué despacio eres! —decía la liebre riéndose.
La tortuga, cansada de las burlas, le respondió:
—Tal vez no sea rápida, pero puedo ganarte en una carrera.
La liebre soltó una gran carcajada, pero aceptó el reto. Los animales del bosque marcaron el camino y dieron la salida.
La liebre salió corriendo a toda velocidad y pronto dejó muy atrás a la tortuga. Como estaba tan segura de ganar, decidió descansar un momento bajo un árbol.
—Tengo tiempo de sobra —pensó antes de quedarse dormida.
Mientras tanto, la tortuga siguió caminando despacio, pero sin detenerse.
Cuando la liebre despertó, vio con sorpresa que la tortuga estaba muy cerca de la meta. Corrió lo más rápido que pudo, pero ya era tarde: la tortuga cruzó primero la línea de llegada.
La liebre aprendió una gran lección y dejó de burlarse de los demás.
Moraleja: La constancia y el esfuerzo valen más que la rapidez y la confianza excesiva.
Una zorra caminaba por el campo en un día caluroso cuando vio un hermoso racimo de uvas colgando de una parra.
—¡Qué uvas tan deliciosas se ven! —pensó.
La zorra quiso alcanzarlas y dio un gran salto, pero no llegó. Intentó otra vez, saltando más alto, y luego una vez más… pero las uvas seguían demasiado lejos.
La zorra y las uvas
Cansada después de muchos intentos, la zorra se alejó diciendo:
—¡Bah! Seguro que esas uvas están verdes y amargas. No las quería de todos modos.
Y así se fue, tratando de convencerse de que no le importaban las uvas que no pudo alcanzar.
- Full access to our public library
- Save favorite books
- Interact with authors

- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
-
SAVE
-
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) - DOWNLOAD
- LIKE
- COMMENT ()
- SHARE
- SAVE
- Report
-
BUY
-
LIKE
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!