Esta historia es tomada del periódico "El tiempo" .
Evidenciando temas como son : VIOLENCIA DE GÉNERO, PARAMILITARES Y DESPLAZAMIENTO EN COLOMBIA.


Lina Mercedes Caro Banquez es enorme: alta, manos grandes, sonrisa amplia y un espíritu inquebrantable que le ha permitido sortear con dignidad su condición de víctima del conflicto armado. “Hago de mis debilidades una fortaleza”, afirma con su voz serena.
Mira con sus ojos negros la máquina de coser Triumph, que es una de sus herramientas favoritas para confeccionar pijamas, el negocio que quiere consolidar: “Me veo de aquí a unos años despachando mercancía a todo el país y, por qué no, exportando a Europa”
RETOS, MIEDOS Y ACEPTACIÓN.

Nuevo trabajo





Nueva vida

El año pasado, la Fundación Trasvida, que trabaja con cuarenta mujeres cabeza de hogar que son víctimas de desplazamiento forzado y se ha establecido en Soacha, cerca de Bogotá, le otorgó a Lina una unidad productiva de confección de ropa dotada con máquina plana, fileteadora, máquina collarín y mesa de corte, que instaló temporalmente en una bodega contigua a su casa, donde se le facilitó asistir a recibir los talleres de confección que les impartieron junto con las otras beneficiarias.
Con este emprendimiento, Lina espera poder ganarse la vida ahora que está muy lejos de su pueblo, Marialabaja, en Bolívar, de donde huyó un día aciago de septiembre del 2008, cuando se enteró de su inclusión en una lista negra.
Exilio y barbarie
Lina llegó a Bogotá en septiembre del 2008, en una flota que abordó en Cartagena procedente de Marialabaja. Como venía huyendo de los paramilitares, apenas pudo llevarse la muda de ropa que traía puesta y una pequeña maleta con algunas pertenencias de su pequeña nieta, la hija de Over José Polo, su primogénito, quien por ese entonces tenía 18 años y prestaba servicio militar.

“Por esos días tuve un doble duelo: murió mi mamá y, ocho días después, mi padrastro, y yo me ausenté para encargarme de los trámites funerarios”, cuenta. Hoy le agradece a un exparamilitar, asesinado tiempo después, por haberle ‘cantado la zona’. “Fue Peyito Vásquez quien me avisó. Gracias a él sigo con vida porque hui antes de que me mataran”.

En Soacha, municipio donde se refugió, tocó las puertas de entidades estatales cuyo objetivo es restituir los derechos de las víctimas del conflicto armado: la Unidad de Atención y Orientación a los Desplazados y la Unidad para las Víctimas. Algunas organizaciones no gubernamentales, como Trasvida y el Servicio Jesuita a Refugiados en Colombia, también le tendieron la mano.Cuando Lina habla con otras mujeres en su misma condición, las conmina a no quedarse esperando la ayuda estatal como única salida, pues se trata de auxilios económicos que apenas si alcanzan para lo básico. “Si uno quiere garantizarse una mejor calidad de vida, esto es: vivienda, salud, educación y empleo, hay que salir a buscar las oportunidades. La ayuda no llegará del cielo”.
- Full access to our public library
- Save favorite books
- Interact with authors

- < BEGINNING
- END >
-
DOWNLOAD
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
-
SAVE
-
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) -
BUY THIS BOOK
(from $2.99+) - DOWNLOAD
- LIKE (1)
- COMMENT ()
- SHARE
- SAVE
- Report
-
BUY
-
LIKE(1)
-
COMMENT()
-
SHARE
- Excessive Violence
- Harassment
- Offensive Pictures
- Spelling & Grammar Errors
- Unfinished
- Other Problem

COMMENTS
Click 'X' to report any negative comments. Thanks!